De Lima a Berlín: cómo el diseño urbano cambia la forma de movilizarse

Por Krishan Barr Rosso

Ingeniero civil PUCP especializado en ciudades inteligentes

De Lima a Berlín: cómo el diseño urbano cambia la forma de movilizarse

13.11.2025

Soy peruano y he vivido largos periodos tanto en Lima como en Berlín. Esta experiencia me ha permitido comparar cómo cada ciudad moldea nuestros hábitos de movilidad y nuestra relación con el espacio urbano.

Lima: una ciudad que empuja hacia el automóvil

Lima es una metrópoli inmensa y vibrante, pero profundamente dependiente del automóvil. Su infraestructura prioriza los autos y no a las personas. Calles amplias, avenidas congestionadas, veredas incómodas y escasos espacios peatonales hacen que caminar o ir en bicicleta sea, muchas veces, incómodo o riesgoso.

A ello se suma la ineficiencia del transporte público. Según el TomTom Traffic Index 2024, Lima ocupa el puesto 9 entre las ciudades con peor tráfico del mundo y el puesto 2 en Sudamérica. Los limeños pasamos más de 150 horas al año atrapados en la congestión.

El Metropolitano, los corredores y el metro operan casi de forma aislada, sin mapas ni horarios confiables. El llamado “Sistema Integrado de Transporte” es más un conjunto disperso de servicios que una red funcional.

Incluso en Lima, cada paso cuenta: caminar más, usar la bicicleta o exigir mejores espacios públicos también es una forma de ser parte del cambio».

El entorno urbano tampoco ayuda. Lima es una ciudad desértica, con poca vegetación y sin políticas sostenidas de arborización. La falta de sombra desincentiva formas activas de movilizarse, sobre todo en los meses más soleados. Mientras en otras ciudades las calles invitan a pasear; en Lima, el entorno empuja a buscar refugio dentro de un vehículo.

Además, en Lima el automóvil representa estatus. Tener auto simboliza progreso, independencia y protección frente al caos. En Berlín, en cambio, el valor social está en la eficiencia, la sostenibilidad y el orgullo de usar medios de transporte colectivos o activos.

La inseguridad agrava el problema. Según Lima Cómo Vamos, es la segunda mayor preocupación de los limeños, después del transporte. Caminar o esperar un bus puede generar miedo. En resumen, Lima te obliga a depender del auto: por comodidad, por seguridad y por simple supervivencia urbana.

Berlín: una ciudad que te invita a ser parte de ella

Berlín ofrece una experiencia completamente distinta. Aunque el clima es frío gran parte del año, la ciudad está diseñada para el peatón y ciclistas. Sus calles tienen amplias aceras, cruces seguros y semáforos bien sincronizados. El transporte público —trenes, metro, tranvías, autobuses y bicicletas compartidas— es eficiente, confiable e integrado bajo la red BVG, lo que facilita la multimodalidad.

Mapas claros, horarios exactos y una aplicación móvil simplifican cualquier desplazamiento. Además, Berlín es una ciudad verde: parques, avenidas arboladas y corredores naturales atraviesan los barrios. Caminar en Berlín es casi terapéutico: el verde, el aire limpio y la tranquilidad generan bienestar. En Lima, en cambio, caminar se siente como una defensa, una pequeña batalla diaria. No es casualidad que el automóvil sea, para muchos berlineses, un recurso ocasional más que una necesidad.

De las estadísticas personales a las diferencias urbanas

Mis propios datos reflejan esta diferencia. Según mi cronología de Google Maps:

  • A pie: en Berlín, camino en promedio 65 km al mes, frente a solo 12 km en Lima
  • Uso del automóvil: en Berlín, 5 km al mes; en Lima, 588 km
  • Transporte público: en Berlín, 357 km; en Lima, 8 km al mes

Estas cifras muestran que el diseño urbano determina nuestros hábitos. Cuando una ciudad ofrece espacios seguros, transporte eficiente y áreas verdes, uno tiende a integrarse con ella. Cuando no lo hace, termina aislado dentro de un vehículo.

Conclusión: ciudades que te incluyen y ciudades que te excluyen

Berlín y Lima representan dos modelos urbanos opuestos. Berlín te incluye: te invita a caminar, usar transporte público y disfrutar la ciudad. Lima, en cambio, te excluye. Su falta de integración, su inseguridad y su dependencia del auto dificultan una vida urbana activa y saludable.

Soy la misma persona, Krishan Barr, en Lima y en Berlín, pero el diseño de cada ciudad moldea mis pasos. No cambié yo: cambió el entorno que me invita —o no— a moverme distinto».

Vivir nuevamente en Berlín me recordó que la movilidad no es solo transporte, sino calidad de vida y pertenencia. Pasar de 12 km a 65 km caminados al mes, de 5 km a 588 km en auto y de 10 km a 357 km en transporte público refleja no solo una diferencia de movilidad, sino de filosofía urbana. Berlín me invita a ser parte de la ciudad; Lima, lamentablemente, aún me obliga a escapar de ella.

Pero incluso en Lima, cada paso cuenta: caminar más, usar la bicicleta o exigir mejores espacios públicos también es una forma de ser parte del cambio. Porque transformar la ciudad empieza por cambiar la manera en que la habitamos.

Soy la misma persona, Krishan Barr, en Lima y en Berlín, pero el diseño de cada ciudad moldea mis pasos. No cambié yo: cambió el entorno que me invita —o no— a moverme distinto.

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Krishan Barr Rosso

Krishan Barr Rosso

Ingeniero civil PUCP especializado en ciudades inteligentes
Krishan Barr Rosso es un ingeniero civil y planificador urbano peruano radicado en Berlín, especializado en movilidad sostenible y ciudades inteligentes. Es graduado en Ingeniería Civil por la Pontificia Universidad Católica del Perú (PUCP) y cuenta con una Maestría en Gestión Urbana por la Universidad Técnica de Berlín (M.Sc. Urban Management). Con más de 15 […]

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4 respuestas
  1. Avatar de Tatiana Lopez
    Tatiana Lopez

    Me parece muy valioso que el artículo no solo compare ciudades, sino que también invite a la acción. Es positivo ver que, pese a los retos de Lima, el autor reconoce que cada paso cuenta y que podemos contribuir al cambio usando la bicicleta, caminando más o exigiendo mejores espacios urbanos. Esta visión práctica convierte la crítica en una oportunidad para mejorar la ciudad y refleja cómo nuestro entorno influye en nuestra vida diaria. Sería excelente si se realizaran conservatorios en vivo con el autor, por ejemplo en YouTube, donde pueda explicar estas mejoras y responder preguntas. Esto nos daría más herramientas y conocimiento para apoyar la misma causa y contribuir juntos a una Lima más habitable.

  2. Avatar de Roberto Rubio
    Roberto Rubio

    Interesante los datos entre Berlín y lima , nos pone a reflexionar sobre como deberíamos tener el diseño urbano dentro de lima , y que cambios deberíamos hacer para mejorar nuestro estilo y calidad de vida , por qué como nos muestra el ingeniero Barr , ‘el diseño de cada ciudad molda nuestros pasos’ gracias por el artículo ingeniero Krishna Barr Rosso

  3. Avatar de Jose Quispe
    Jose Quispe

    Gracias Ingeniero Barr por el presente Artículo, llama la atención y la profunda reflexión de nuestro sistema de diseño urbano y formas de movilizarse. Ingeniero qué opina acerca de tener que administrar más gente en más espacio, a pesar que la densidad poblacional entre Lima y Berlín es casi igual. Gracias.

    1. Avatar de Krishan Barr
      Krishan Barr

      Muchas gracias por su comentario y por tomarse el tiempo de leer el artículo. 😊
      Es un tema muy interesante: aunque Lima y Berlín puedan tener densidades similares, la gestión del espacio y la movilidad depende mucho de la planificación urbana, la infraestructura existente y los hábitos de movilidad de las personas. Administrar más gente en el mismo espacio requiere un enfoque integrado que combine transporte público eficiente, espacios peatonales y ciclovías, así como políticas que incentiven la movilidad sostenible y la optimización del uso del suelo.
      Creo que este desafío invita a repensar cómo diseñamos nuestras ciudades no solo para mover personas, sino también para mejorar su calidad de vida.

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