Opinión

Un ícono de la ciencia: Stephen Hawking

José Bazo

José Bazo

Docente del Departamento de Ciencias

Con su tesis Properties of Expanding Universes (1965) probó que el universo comenzó con una singularidad.

“Por cada ecuación que ponga reducirá a la mitad el número de lectores”, dijo el editor a Stephen Hawking sobre su libro A Brief History of Time. Así, Hawking dejó solo la célebre ecuación de Einstein (E=mc2). Este libro de divulgación científica, que lo llevó a la fama global, ha fascinado a un gran público e inspirado a muchos a estudiar ciencias.

Hawking, el reconocido físico teórico inglés, ha fallecido a los 76 años, y ha dejado un legado que va desde sus teorías sobre radiación de agujeros negros, su impacto en la divulgación de la ciencia, hasta su ejemplo de lucha ante una enfermedad e incluso titulares que causaron controversia por sus opiniones. Tras un pregrado en Oxford, obtuvo su doctorado en Cambridge con su tesis Properties of Expanding Universes (1965), en la que probó que el universo comenzó con una singularidad.

Sus mayores aportes científicos fueron hechos en los setenta. En Black hole explosions (Nature 248 (1974) 30), postuló que los agujeros negros podían emitir radiación térmica en su superficie perdiendo masa, la llamada radiación de Hawking. Para desarrollar esta idea, usó efectos cuánticos combinados con relatividad general. Los agujeros negros pequeños primordiales podrían haberse evaporado con una explosión final y emitido pulsos de radio al espacio. Esta radiación aún no ha sido observada. Sin embargo, este avance teórico ha dado pie para un desarrollo tecnológico que usamos todos los días. John O’Sullivan, un ingeniero eléctrico australiano, trabajando en un radio observatorio en Países Bajos, buscaba medir los pulsos emitidos por los agujeros negros que, según Hawking, habrían explotado. La señal buscada llegaría distorsionada, por eso aplicó transformadas de Fourier a la radioastronomía, así planteó algoritmos de limpieza de la señal. Esta innovación se aplicaría posteriormente en el desarrollo del tan usado wifi.

Entre 1980 y 2009 ocupó la prestigiosa cátedra Lucasiana de matemáticas en la Universidad de Cambridge, que fuera ocupada anteriormente por otros físicos famosos, como Newton, Stokes, Larmor y Dirac.

A Brief History of Time (1988), su obra estelar de divulgación, aborda temas de física teórica, donde trata de explicar, de manera sencilla, el origen, estructura y desarrollo del universo, desde el big bang hasta los agujeros negros. Presenta las teorías de relatividad general y mecánica cuántica, así como las partículas elementales y las fuerzas fundamentales de la naturaleza. El libro finaliza con la búsqueda de una teoría unificada del todo que explique todos los aspectos físicos del universo. Este bestseller, con más de 10 millones de copias vendidas, nos sorprende por su habilidad para presentar conceptos abstractos de manera popular, al igual que otros grandes divulgadores, como Carl Sagan con Cosmos. Con este tipo de divulgación científica, fomentamos en la sociedad un deseo por investigar y descubrir. De esta manera, la inversión en ciencia es vista de manera positiva.

Gracias a su libro cobró bastante notoriedad, la que se reafirmó con apariciones en varias series de televisión y por la película que se hizo sobre su vida, The Theory of Everything (2014). Así sus pronunciamientos sobre diversos temas llegaron a convertirse en titulares, en algunos casos controvertidos, especialmente aquellos en los que se pronunciaba sobre las amenazas de extinción de la humanidad (inteligencia artificial, cambio climático, virus genéticamente modificados, etc. ). Tal vez esto haya hecho que su relevancia científica haya sido opacada por su popularidad mediática.

Hawking es ciertamente una figura que continuará sirviendo de inspiración a muchas personas que no desean rendirse ante los obstáculos que les presenta la vida.

 

Referencias generales:

A brief history of Stephen Hawking: A legacy of paradox
Stephen Hawking, science’s brightest star, dies aged 76