Opinión

Creando políticas nacionales de propiedad intelectual

Melisa Guevara Paredes

Melisa Guevara Paredes

Jefa de la Oficina del Propiedad Intelectual del VRI

El 24 de julio se realizó la primera reunión del Consejo Multisectorial de alto nivel que elabora la Política Nacional de Propiedad Intelectual del Perú, importante esfuerzo liderado por Indecopi para posicionar el sistema de protección de la propiedad intelectual como uno de los ejes estratégicos del desarrollo nacional de cara al bicentenario.

Esta importante labor cuenta con la experimentada asesoría de la Organización Mundial de la Propiedad Intelectual y la asesoría técnica del Centro Nacional de Planeamiento Estratégico, y busca la articulación de los esfuerzos multisectoriales de quienes tienen estrecha relación con las actividades vinculadas a la promoción, creación, protección y gestión de la propiedad intelectual a nivel nacional; así, participan en el Consejo la PCM, los ministerios de Comercio Exterior y Turismo, Producción, Ambiente, Cultura, Educación y Relaciones Exteriores, así como Concytec, Promperú, la Cámara de Comercio de Lima, la Universidad Nacional de Ingeniería y nuestra casa de estudios.

Nuestra presencia en el Consejo nos consolida como un importante referente nacional de un modelo organizacional de gestión de las creaciones intelectuales sobre la base del reconocimiento de la valía y talento de sus miembros, razón por la cual nuestra experiencia aporta adecuadamente al entendimiento de la realidad y retos que la creación y sus procesos posteriores demandan a científicos, tecnólogos, diseñadores, autores e instituciones, en general, aspectos fundamentales para el diseño de políticas públicas con base en la realidad, que son el norte orientador y comunicante indispensable para el uso estratégico de la propiedad intelectual.

La propiedad intelectual puede potenciar sectores de crecimiento estratégico, como el “boom gastronómico”; así, por ejemplo, las denominaciones de origen –cuya idoneidad es sustentada en investigación básica– permiten generar reconocimiento internacional de la valía y carácter único de muchos frutos de nuestra tierra; así, el maíz gigante del Cuzco, el pallar de Ica o la maca Junín-Pasco ven reflejado su preciado carácter único en el precio final, lo cual es fuente generadora de riqueza.

Las franquicias gastronómicas están exportándose y, con ellas, nuestros saberes y sabores -muchos de ellos son conocimientos tradicionales-, que se inmortalizan en creativos platos y bebidas preservadas mediante el secreto y que serán materia de pluma, fotografía, producto audiovisual o pegajosa canción, como lo fue “La Chicha”, de José de la Torre Ugarte y Bernardo Alcedo. Sin duda serán las marcas indicadoras de calidad, con la marca Perú como nuestra mejor embajadora. Variar nuestra matriz productiva es posible con un norte integrador que va de la mano con la ciencia y la tecnología; así, las herramientas de la propiedad intelectual nos permiten acceder a información tecnológica (patentes y publicaciones), que nos permitirá brindar soluciones en preservación, elaboración, mejora, desarrollo de maquinarias y herramientas especializadas, entre otros, todos ellos indispensables para ser más competitivos.

Saludamos a Indecopi y su esfuerzo integrador por dotarnos del tan ansiado norte aún pendiente en la materia. La PUCP refuerza su compromiso con el país mediante su generosa de colaboración y apoyo en esta importante labor.

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