18 de septiembre del 2013

“Este estudio no busca estigmatizar la violencia sino tratar de entender cómo funciona”

Rosario Figari-Layús

Investigadora del Instituto de Estudios Interdisciplinarios sobre Conflicto y Violencia (IKG) de la Universidad de Bielefeld (Alemania)

Cuatro investigadores peruanos vinculados a la PUCP formarán parte del proyecto “Investigaciones sobre violencia y desarrollo”, iniciativa internacional que desarrolla un estudio comparado a nivel internacional. Luego de evaluar 40 propuestas y de entrevistar a 17 candidatos, el Centro de Investigaciones Sociológicas, Económicas, Políticas y Antropológicas (CISEPA) de la PUCP seleccionó a Sharon Gorenstein, Noam López, Sofía Vizcarra y Vera Lucía Ríos para representar al Perú en este estudio comparado, que se coordinará en conjunto con investigadores de Pakistán, El Salvador, Nigeria y Egipto.

¿Qué objetivos persigue este proyecto?

Tiene tres grandes objetivos: 1) Desarrollar una investigación comparada a nivel internacional en temas de violencia y conflicto, 2) Construir redes internacionales que trabajen estos temas a nivel universitario para luego profundizarlos, y 3) Capacitar a jóvenes investigadores en ciencias sociales. En los países donde hay tantos problemas de conflicto y violencia muchas veces no se tienen los recursos para poder llevar a cabo estos trabajos.

¿Se parte de una hipótesis general?

No, porque justamente como trabajamos con distintas áreas de violencia, queremos ver lo que pasa en cada campo. La idea no es estigmatizar la violencia sino tratar de entender cómo funciona, cuáles son sus dinámicas y patrones, ver qué representaciones tiene y qué la reproduce, para que a partir de los resultados pensemos en qué es lo que podríamos hacer para prevenirla o detenerla. Al fin y al cabo, la violencia genera mucho sufrimiento y en muchos casos puede ser un obstáculo para el desarrollo personal y social.

¿Con qué criterios se eligió a Nigeria, Pakistán, Egipto, El Salvador y Perú como países de estudio?

Todos tienen en común significativos problemas de conflicto, ya sea violencia armada, violencia de género, violencia urbana. Entonces pensamos que sería interesante crear un proyecto que nos permita comparar países de distintos continentes, religiones y culturas -que a primera vista pueden parecer tan disímiles- y ver qué puede aprender uno del otro. A veces al conocer qué problemas tienen en otros países y cómo los abordaron, se puede tratar de pensar qué hacer en nuestros países.

¿Con qué universidades han emprendido este proyecto?

En Perú solamente hemos trabajado con la PUCP porque nos pareció que ofrecía una excelente plataforma para poder hacerlo y por la experiencia de sus docentes, que van a tener el rol de supervisores de estos jóvenes investigadores. En otros países estamos trabajando con la Universidad Centroamericana José Simeón Cañas (El Salvador), la American University in Cairo (Egipto), la Universidad de Benin (Nigeria) y la Universidad de Punjab (Pakistán).

¿Cuántos becarios accederán a esta investigación?

En total son 20 ganadores, cuatro en cada país seleccionado. Cada uno de ellos elaborará durante 14 meses (hasta noviembre del 2014) una investigación individual enmarcada en una de las líneas de investigación del proyecto: 1) Partidos, pasión y política, 2) Justificaciones y legitimidad de la violencia estatal, 3) Barrios violentos y no violentos, 4) Violencia y grupos de vigilancia no estatales en zona de penumbra, y 5) Violencia contra la mujer. En cada país se aplicarán las cuatro líneas más pertinentes.

¿Y cómo trabajarán estos temas?

Por ejemplo, el tema de violencia de género lo abordarán investigadoras de Perú, Pakistán, Egipto y El Salvador. Cada una va a desarrollar un tema individual pero también formarán un grupo transversal que nos va a permitir comparar sus experiencias, en coordinación con el Centro Internacional de Investigaciones sobre Violencia (ICVR), que pertenece al IKG. Para ello, hemos organizado una escuela de invierno en noviembre en Alemania, para que se conozcan y sepan qué están trabajando los otros.

¿Qué se percibe como uso normal y como uso excesivo de la violencia estatal?

¡Eso es lo que nosotros también queremos saber (risas)! Puede ser que lo que se considera acá como “uso normal” de la violencia pueda ser percibido como “uso excesivo” en Egipto o viceversa. Depende de quién lo dice y para qué la usa, porque en una misma sociedad hay distintos actores con intereses particulares. De ahí que la interpretación y la legitimación del uso de la violencia varíen.

Esta investigación tiene un enfoque desde las ciencias sociales…

Sí, nos parecía interesante desarrollarla en esa área, porque ya existen múltiples estudios sobre la violencia desde las ciencias jurídicas o psicológicas, pero desde las ciencias sociales no hay muchos. Nos parece una buena oportunidad para empezar. Queremos ir un poco más allá y ver qué es lo que está enraizado en la sociedad.

Calificar (No Ratings Yet)
SUCEDE EN:
CISEPA

DEJA UN COMENTARIO