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“Aún no contamos con la capacidad de resolver conflictos de tipo emocional”

La especialista en pedagogía, e investigadora principal del Grupo de Investigación en Educación Moral de la Universidad de Barcelona, fue una de las expositoras de Aula Magna XXIII. Aquí nos da su perspectiva acerca de cómo desde la universidad se puede fomentar la ética y los valores, así como la importancia de dotar a los alumnos de capacidad para resolver los conflictos emocionales.

  • María Rosa Buxarrais
    Dra. María Rosa Buxarrais, Catedrática del Departamento de Teoría e Historia de la Educación de la Facultad de Educación de la Universidad de Barcelona (UB)
  • Texto:
    Oscar García Meza
  • Fotografía:
    Víctor Idrogo

¿Puede ser la universidad un espacio de aprendizaje ético?

Sí, en primer lugar porque en la universidad se mantienen relaciones con los profesores, compañeros, entre otras personas. Así mismo, los contenidos que se aprenden no son solamente intelectuales sino también emocionales y de valores. En general toda la vida universitaria, que considero aquí en la PUCP está muy presente, es una manera de obtener aprendizaje ético.

Como especialista en pedagogía, ¿cuáles son los retos más importantes que afronta la universidad tanto en su forma de enseñanza como en su aspecto ético?

Uno de los más grandes desafíos es la transformación digital. Por un lado, en cómo va incidir en las metodologías docentes, las cuales habrá que cambiar. Así mismo, la idea de universidad empieza a modificarse porque ya no solamente ella aporta conocimientos a las personas. Ahora la sociedad, en general, y las redes sociales brindan muchos contenidos. Las mencionadas instituciones educativas tendrán que replantear sus objetivos a fin de adecuarse a los nuevos tiempos. Ya no es un reto a futuro, sino también en el presente.

Recientemente se abordó transformación digital en el marco del XXII Congreso Internacional Edutec, que se realizó en nuestra universidad hace unas semanas. Uno de los puntos en el que coincidieron los participantes es que la inclusión de la tecnología en las aulas es importante pero el docente sigue siendo el centro de la enseñanza, ¿coincide con esta teoría?

Sí, el profesor es el protagonista, pues es quien va a mediar entre la tecnología y el estudiante. Debe haber una inversión en formación de docentes a nivel tecnológico, enfocándose no tanto en que sepan usarla sino de cómo puede ayudar al aprendizaje del estudiante.

En la conferencia “Los desafíos éticos de la educación”, que brindé en Aula Magna XXIII, abordé el tema del transhumanismo, que se refiere a que podamos sustituir partes de nuestro cuerpo por creaciones científicas. Con este tipo de avances habrá que plantearse cuestiones de tipo ético ¿Queremos curar a las personas o hacerlas superhombres o supermujeres? ¿Vamos a crear seres inmortales?

Así mismo, esta evolución tecnológica nos interpela sobre qué tipo de gente queremos educar en la universidad. Debemos formar personas que tengan un pensamiento crítico ante los avances tecnológicos, los cuales cada vez son más. Por supuesto, esto supone crear las condiciones apropiadas en las casas de estudio para que haya espacios de diálogo y crítica constructiva.

¿Considera que, en general, los valores y la ética están suficientemente incluidos en los syllabus de la educación universitaria?

Están presentes, muchas veces, de manera no intencionada. Al actuar reflejamos nuestros valores éticos, pero frecuentemente las personas no son suficientemente conscientes de ello. Es importante realizar en la universidad un proceso de autoconsciencia de docentes y estudiantes. Los conocimientos ya los tenemos, pero aún no contamos con la capacidad de resolver conflictos de tipo emocional.

La universidad es un buen lugar donde se puede trabajar esto a través de las tutorías, tanto individuales como grupales. Además del conocimiento científico y el impulso de la investigación, la universidad también tiene como misión formar a las personas y el humanismo. Considero que estos puntos están muy presentes en vuestra universidad.

¿Las acciones para dotar a los alumnos de mayor equilibrio emocional deben realizarlas los profesores o psicólogos especializados?

El docente debe formarse para eso, a fin de que pueda manejarse en estos aspectos. Así mismo, también es recomendable contar con un equipo de psicólogos especializados.

¿Actualmente qué se encuentra investigando?

Con mi grupo de investigación de educación moral en la Universidad de Barcelona estamos trabajando el tema de la sensibilidad ética. Actualmente, a través de las redes sociales hay muchas relaciones pero las personas son cada vez más individualistas y menos sensibles a los problemas de los demás. Eso, luego, dificulta el realizar un trabajo que conlleve comportamientos cívicos y éticos en la gente. Considero que si una persona es sensible, desde un punto de vista ético, no transgrede la norma, lo cual generaría menos comportamientos de corrupción. Se debe desarrollar la sensibilidad, ya sea en la escuela, universidad o familia.

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