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Opinión

Los desastres no son naturales

  • Dr. Teófilo Altamirano
    Antropólogo y exdocente del Departamento de Ciencias Sociales

¿Desastres naturales o inducidos por la acción humana? Los desastres naturales han estado presentes desde hace aproximadamente 4,500 millones de años en que se produce el llamado “Big Bang” hasta que empiezan las acciones humanas sobre la naturaleza.

En la actualidad, los únicos desastres naturales que persisten desde las primeras etapas de formación de nuestro planeta son los que producen las erupciones volcánicas y los terremotos. El resto son los causados por el incremento de la temperatura de la Tierra, llamado también cambio climático y contaminación ambiental.

El 9 de agosto del 2021, el Panel Intergubernamental sobre el Cambio Climático (Intergovernmental Pannel for Climate Change, IPCC), en su VI informe, concluye que nuestro planeta está en emergencia climática porque las evidencias de desastres originados por el calentamiento global y la contaminación ambiental han rebasado las predicciones anteriores. Afirma, además, que, a fines de esta década, la temperatura de la Tierra habrá alcanzado los 1.5°C, suficiente para que nuestro planeta experimente eventos climáticos y ambientales sin precedentes en la historia, como los que ya están produciéndose.

“Los únicos desastres naturales que persisten desde las primeras etapas de formación de nuestro planeta son los que producen las erupciones volcánicas y los terremotos. El resto son los causados por el incremento de la temperatura de la Tierra, llamado también cambio climático y contaminación ambiental”.

Las desglaciaciones en el Ártico, Antártico, los Himalayas, los Andes, los Alpes, etc. se están generando en periodos más cortos debido al incremento de la temperatura de nuestro planeta, y están produciendo grandes avalanchas de piedras y lodo con consecuencias graves para las poblaciones que viven en las cuencas.

A continuación, menciono los desastres que están ocurriendo en la actualidad que confirman la emergencia climática a la que hago referencia:

  • Temperaturas extremas sin antecedentes como las que ocurrieron y ocurren en el sudoeste del Canadá, el Mediterráneo, Grecia, Turquía y en países del medio este. De acuerdo con la NASA, cada año es más caluroso que el anterior desde hace algunas décadas.
  • La ocurrencia de incendios forestales en los países del Mediterráneo Sur, el sudoeste del Canadá, California, Turquía, Grecia, Siberia, la Amazonía, Australia, la sierra sur del Perú y otros, de magnitudes más pequeñas, que no son reportados.
  • Las sequías que ocurren en los países del Cuerno del África, del medio este, del sub Sahara, el Sahara mediterráneo, en el sur de Europa mediterráneo, en el norte de México y el suroeste de los EE.UU.
  • La elevación del nivel del mar debido a las desglaciaciones. Esta elevación está afectando a las más de 50 islas-naciones del Pacífico sur y los países ubicados geográficamente a pocos metros sobre el nivel del mar, así como a las costas de todos los países donde reside más de la mitad de la población mundial.
  • Tormentas tropicales como son los huracanes en el Caribe, los monzones en el Pacífico sur, y los tifones de la India y Bangladesh. Sus consecuencias son las más devastadoras como podemos advertir anualmente en estos países.
  • El estrés hídrico que afecta la calidad y cantidad del agua necesaria para satisfacer las grandes necesidades de ciudades en constante crecimiento poblacional (mas del 50% de los 7.5 billones de habitantes de la Tierra vive en las ciudades). La producción alimentaria como consecuencia del estrés hídrico y la contaminación ambiental está disminuyendo. Como consecuencia ya experimentamos una inseguridad alimentaria para más de mil millones de habitantes en la Tierra. Esta cantidad irá aumentando en la medida que el agua será cada vez más escasa. Para el año 2050, la población mundial alcanzará los 9.7 billones de habitantes para los que requeriremos producir una cuarta parte más de alimentos, de acuerdo con las proyecciones últimas de este año del Fondo de Población de las Naciones Unidas (UNFPA).
  • La desertificación producida por el estrés hídrico en los países del África, Asia y América Latina, en particular en el Perú y el norte de Chile, cuyas costas son desérticas. Este impacto es mucho mayor en el África sahariana y subsahariana, como también en el Medio Oriente que en la actualidad está experimentando más de 10 años de sequías con impactos directos en la agricultura y la ganadería, la salud y el empeoramiento de enfermedades por falta de higiene sanitario, en particular con la presencia de la COVID-19.
  • Por razones del cambio climático, el mar también está siendo afectado en su biodiversidad; las rutas migratorias de los peces están cambiando; algunas especies se están adaptando a vivir en zonas más profundas del mar para evitar la mayor temperatura; otras están en procesos de extinción; además de la afectación de los corales marinos, parte necesaria para el equilibrio ecológico en la vida marina y la vegetación.

Si a todas estas causas y efectos del cambio climático añadimos la contaminación ambiental antropogénica, comprenderemos mejor los actuales desastres. Entre las mayores causas de la contaminación ambiental, citamos la más relevante: la producción de los residuos sólidos y no sólidos. Diariamente, producimos millones de toneladas de residuos sólidos y no sólidos que no son reciclados o terminan en los ríos y los mares.

Asimismo, la emisión del anhídrido carbónico por el uso de los combustibles fósiles que usamos diariamente además de los humos producidos por las chimeneas de las fábricas; y el uso de agroquímicos para la agricultura que afectan a la biodiversidad y contaminan el suelo y el agua.

Finalmente, otra consecuencia del cambio climático y la contaminación ambiental global es el desplazamiento de millones de personas en países y zonas altamente vulnerables que viven en zonas de riesgo, donde toma lugar el cambio climático y la contaminación ambiental, en particular en países pobres y tropicales.

En conclusión, todos estos desastres no son naturales, sino consecuencias de la acción humana sobre la naturaleza.

Segunda edición de "Desplazados ambientales: cambio climático y migración forzosa"

El Dr. Teófilo Altamirano acaba de publicar la segunda edición del libro Desplazados ambientales: cambio climático y migración forzosa (Fondo Editorial PUCP, 2021). El libro analiza, de manera extensa, las causas y los impactos del cambio climático a nivel global y en particular en la sierra del Perú.

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