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Opinión

El arte, la ciencia y el deporte vinculados a la propiedad intelectual

  • Melisa Guevara Paredes
    Jefa de la Oficina del Propiedad Intelectual del VRI

Muchos aspectos del mundial están relacionados con la propiedad intelectual y la valoración del talento".

Como todos los años, cada 26 de abril el mundo celebra el Día Mundial de la Propiedad Intelectual, fecha en la cual destacamos nuestra creatividad plasmada en las ciencias y las artes en general. Con ocasión del mundial de fútbol, muchos aspectos de este emocionante deporte están relacionados con la propiedad intelectual y la valoración del talento, tal es el caso de la joven Ekaterina Bocharova, una desconocida y talentosa siberiana, estudiante de Diseño Gráfico de la Universidad Estatal de Tomsk, cuyo nombre ha adquirido reconocimiento mundial al ser la autora de Zabivaka™, el lobo delantero con gafas, que es la mascota del Mundial. La protección de los derechos de autor, que trasciende fronteras, nos ha permitido conocerla, apreciar su talento y podemos pensar que, sin duda, esta joven tiene un futuro prometedor.

Al observar a Zabivaka™, notaremos que junto a él aparecen símbolos, como ©FIFA TM, lo cual nos indica que la FIFA es titular del copyright de Zabivaka, es decir, que todos los derechos patrimoniales de autor sobre el simpático lobo son de dicha institución; además, la referencia a TM (Trademark) indica que hay una protección adicional del mismo como marca registrada, lo cual obliga a que todo uso que se quiera realizar debe ser autorizado previamente por su titular, la FIFA, así los licenciatarios ofrecerán “productos oficiales”, es decir, legales.

Adicionalmente, toda referencia a la Copa Mundial de la FIFA Rusia 2018™ se observa acompañada por el reconocido TM, que indica que dicha denominación se encuentra protegida y es de titularidad de la FIFA.

Como no todos tenemos las habilidades para manejar bien un balón, debemos conformarnos con otras versiones del juego para hacer gala de mejor fortuna y ¿quién no ha jugado futbolín?, el divertido juego de mesa que tanto gusta a chicos y grandes. El futbolín fue creado por el español Alejandro Finisterre -su nombre real fue Alejandro Campos Ramírez-, quien, en medio de los horrores de la Guerra Civil Española, buscó una forma de que los niños afectados con heridas y amputaciones pudieran seguir jugando su deporte favorito. Esta noble iniciativa avivó su genio inventivo y creó esta versión inspirada en el tenis de mesa, la patentó en 1937, rápidamente se hizo conocida a nivel internacional y, hasta hoy, sigue siendo un divertido regalo para toda ocasión.

Y si de balones se trata, la recordada Adidas Brazuca generó una protección integral, como marca, diseño industrial y patente. Destacó en este último aspecto por sus seis paños de poliuretano rugosos, en forma de hélice y termosellados, entre otras características técnicas que le permiten mantener su redondez y velocidad de vuelo, las que resultaron únicas y, por ende, patentables; toda una revolución no carente de comentarios y críticas.

Finalmente, los equipos competirán por llevar a casa el ansiado trofeo diseñado por el escultor italiano Silvio Gazzaniga para la FIFA en 1971, en el cual se aprecian a dos futbolistas festejando el triunfo y sosteniendo el mundo. Como hemos visto, la propiedad intelectual está también presente en nuestro deporte favorito.

La OPI te invita a celebrar el Día Mundial de la Propiedad Intelectual el jueves 26, a las 12 p.m. con muchas actividades, goles y premios en el Jardín del Comedor Central. ¡Los esperamos!

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