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Opinión

Diálogo entre hemisferios

  • Jorge Villanueva
    Docente del Departamento de Artes Escénicas

Este es un fragmento adaptado de un texto publicado originalmente en una revista virtual de Alemania por los 70 años del Goethe Institut

El Goethe-Institut en Lima, Perú, ha tenido a lo largo del tiempo una política cultural que ha acercado a la sociedad peruana a la cultura alemana, a través de un enfoque contemporáneo, desde un constante intercambio y colaboración con muchos artistas peruanos. Desde que yo era un joven estudiante, era un habitual asistente de las actividades que el Goethe-Institut ofrecía. Fue así como me acerqué por primera vez a cineastas como Rainer W. Fassbinder, Werner Herzog, Volker Schlöndorff o Wim Wenders, solo por mencionar algunos.

En el año 1996, por el 40 aniversario de la muerte de Bertolt Brecht, el Centro Cultural de la PUCP tuvo una colaboración con el Goethe-Institut. Tuve la oportunidad de participar como actor en ese montaje y recuerdo el impacto que tuvo en el medio".

En el año 1996, por el 40 aniversario de la muerte de Bertolt Brecht, el Centro Cultural de la Pontificia Universidad Católica del Perú tuvo una colaboración con el Goethe-Institut. Entre las diversas actividades que se realizaron, se creó un montaje llamado Coraje en el exilio, dirigido por Chela de Ferrari. En la obra se narraba la historia de la época en que Brecht estuvo en el exilio, concretamente, el momento en que los actores y amigos de él ensayaban una escena de Madre Coraje en Suiza. Tuve la oportunidad de participar como actor en ese montaje y recuerdo el impacto que tuvo en el medio. Por primera vez, en una obra de teatro peruano, se mostraban aspectos desconocidos de la vida de Brecht. Además, en esos años, nuestra sociedad estaba dominada por una dictadura: Alberto Fujimori había dado un autogolpe de Estado y había captado todas las instituciones del Gobierno. Recuerdo claramente que César Hildebrandt, uno de los periodistas más importantes y respetados de nuestro medio, hizo el siguiente comentario cuando vio la obra patrocinada por el Goethe-Institut: “Maravilloso y complejo país que, en estos tan duros tiempos, quedan artistas que cantan canciones de Bertolt Brecht”. 

Mi colaboración como director de teatro con el Goethe-Institut empezó en el año 2008. En asociación con el grupo de teatro Ópalo, presentamos una dramaturgia desconocida hasta entonces en nuestra escena teatral".

Mi colaboración como director de teatro con el Goethe-Institut empezó en el año 2008. Durante cinco años consecutivos, con diversas obras en asociación con el grupo de teatro Ópalo, presentamos una dramaturgia desconocida hasta entonces en nuestra escena teatral. Así, obras alemanas y de lengua germana contemporáneas eran conocidas por primera vez por nuestro público local. Entre los diversos autores que difundimos por esos años, se encuentran Roland Schimmelpfennig, Dea Loher, Marius von Mayenburg y Lukas Bärfuss, entre otros. 

El grupo de teatro Ópalo en la obra In welcher Jahreszeit sind wir? (En qué estación estamos?), presentada en alemán.

Es interesante reflexionar sobre cómo esas obras, escritas en otro hemisferio con problemáticas, realidades y contextos diferentes, calaron tanto en el público peruano".

Es interesante reflexionar sobre cómo esas obras, escritas en otro hemisferio con problemáticas, realidades y contextos diferentes, calaron tanto en el público peruano. Creo que existen diversas variables para que haya ocurrido esto. He encontrado conexiones y paralelos interesantes en las temáticas y los estilos de esa nueva dramaturgia. Temas como la migración, la marginalidad, el desarraigo y la guerra, entre otros son aspectos muy sensibles para nuestra sociedad. Además, existe un periodo reciente de nuestra historia que aún no superamos. Nuestro país tuvo una guerra interna entre los años 1980 Y 2000: fueron veinte años de conflicto y violencia política que fracturaron a nuestro país. Hasta estos días, da la impresión de que existe un muro invisible que polariza en dos partes a nuestra sociedad: la herencia de la Colonia aún existe y ha dejado marcas que acentúan esa enorme división. Muchas de las heridas ocasionadas por la guerra aún no han sido sanadas y el trauma del terror sigue latente en nuestra sociedad.

El proyecto de la biblioteca del Goethe-Institut “Después del muro” generó obras que nos acercan a una dramaturgia que busca repreguntarse y cuestionarse por los nuevos paradigmas del tiempo de postguerra en que nos encontramos como país".

Debido a los años de colaboración con el Goethe-Institut, mi interés por la dramaturgia contemporánea alemana se acrecentó. Además de director teatral, soy profesor e investigador en la Facultad de Artes Escénicas de la Pontificia Universidad Católica del Perú. Uno de mis temas de investigación durante estos años ha sido los vínculos entre la cultura peruana y la alemana. Por ejemplo, el proyecto de la biblioteca del Goethe-Institut “Después del muro” generó obras que nos acercan a una dramaturgia que busca repreguntarse y cuestionarse por los nuevos paradigmas del tiempo de postguerra en que nos encontramos como país. De esa manera, se busca una resignificación de sentidos en una época marcada por cambios sociales, que parecen nuevamente acercarnos a gobiernos totalitarios y nacionalistas. Vivimos en una época que parece caracterizarse por el fin de las utopías, y las tendencias cada vez más individualizadas y consumistas: la nueva dictadura parece ser el neoliberalismo feroz que intenta uniformizar nuestras subjetividades en nombre de una falsa libertad. Entonces, estos tiempos nos confrontan una y otra vez con diversas problemáticas, por lo que se genera también una discusión sobre la permanencia de nuestros propios muros y divisiones en una sociedad como la peruana que, como mencioné previamente, aún está marcada por brechas y divisiones muy profundas.

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