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Sedes PUCP

105 PUCP: Gabriela Linares transforma empresas con agilidad y tecnología

La egresada de la Facultad de Gestión y Alta Dirección PUCP comenta las iniciativas que ha creado y liderado para ofrecer mejores soluciones a distintos públicos. Espera poder llevar estas ideas al ámbito estatal.

  • Texto:
    Vanessa Romo Espinoza
  • Fotos:
    PUCP y archivo personal

Cuando hace un recuento de su trayectoria como gestora, Gabriela Linares recuerda primero la transformación del Banco BBVA Perú, del cual fue parte. Este fue un reto, tanto por la magnitud de la empresa como porque era uno de los primeros espacios donde podía volcar todo lo aprendido en su alma máter, la PUCP: no se trata de gestionar lo preexistente, sino de llevar a la luz nuevas ideas para mejores soluciones. “En este camino a un nuevo modelo de gestión organizacional del banco, buscábamos crear una cultura más ágil, horizontal y de colaboración continua”, dice la egresada de Gestión PUCP. Luego de esto, para ella, fue más clara su línea de carrera. “Lo mío era la transformación, pero usando la tecnología”, agrega.

Sin embargo, hay algo más que resuena constantemente en su visión profesional. En una de sus primeras prácticas al egresar de la Facultad de Gestión y Alta Dirección, tuvo que revisar y sistematizar iniciativas que se realizaban en el sector público. “Fue donde me di cuenta de que la mejora organizacional, de procesos y la generación de buenos servicios no debe reducirse al sector privado, sino que debe llegar al Estado”, dice la también magíster en Gestión y Política de la Innovación y la Tecnología por la PUCP. “Lo esencial es encontrar oportunidades de cambio en el ámbito en el que estés”, comenta.

Gabriela fue parte del equipo que transitó la transformación digital en el BBVA. Foto: Archivo personal.
En su carrera ha liderado varios equipos de transformación empresarial. Foto: Archivo personal.
Como profesora, Gabriela Linares también ha tenido grandes enseñanzas. Foto: Archivo personal.
Sus compañeros de Estudios Generales Letras y de Gestión siguen acompañándola hasta la fecha. Foto: Archivo personal.
En el 2010 se graduó de la Facultad de Gestión y Alta Dirección de la PUCP con solo 21 años. Foto: Archivo personal.

Gabriela Linares: gestión con una mentalidad empírica

“La agilidad es una mindset (mentalidad) empírica”, dice Gabriela. Actualmente, ella es líder de Transformación Ágil Empresarial en la empresa Canvia. A través de ella, acompaña en este tipo de procesos a organizaciones de diversos sectores en el Perú. “Es importante no solo ver la transformación en las empresas, sino reconocer que utilizan nuevas tecnologías. Necesitamos recordar que la tecnología también puede ser gestionada”, añade la especialista.

Gabriela comenta que, para empezar a transformar, debemos primero identificar oportunidades que puedan llevarse rápidamente a la práctica para generar beneficios a las organizaciones o a la sociedad. Su día a día es diseñar nuevos procesos y productos, y todo tiene un propósito. “Toda transformación está justificada en una necesidad de adaptación. Por ejemplo, la pandemia ha sido el mejor catalizador para reconocer la importancia de adaptarse a distintas situaciones y que el statu quo no es una regla inamovible en las organizaciones”, precisa la gestora.

“La pandemia ha sido el mejor catalizador para reconocer la importancia de adaptarse a distintas situaciones y que el statu quo no es una regla dentro de las organizaciones”.

Por cierto, transformarse no es cuestión de entrar a una moda. “Las organizaciones que queden estáticas en formas tradicionales de trabajar van a terminar siendo poco competitivas”, señala Gabriela.

Hay algo que Gabriela Linares recomienda no perder de vista cuando se realiza una transformación: la opinión del usuario. “Cuando se evalúa cambiar los procesos de las organizaciones nos olvidamos de involucrar a clientes; por ejemplo, en la definición de nuevos y mejores productos para ellos”, dice la especialista. En la experiencia que tuvo en el BBVA Perú, pudo incluir la mirada de estos clientes en su mayoría empresariales. A través del pensamiento de diseño y otras técnicas de creatividad, recogieron las opiniones de ellos. Así, afianzaron lazos con los usuarios a la vez que aplicaron lo aprendido en sus propios emprendimientos.

“Las organizaciones deben mantener la mente abierta a las ideas de todo tipo de actores”, comenta también. “Si esto pudiéramos aplicarlo en las iniciativas del sector público y lograr una verdadera participación del ciudadano en los servicios que usa, creo que sería un gran logro”, añade.

“La PUCP me ayudó a mirar la gestión de otras formas, a no tener miedo a los retos, y a buscar constantemente mi motivación profesional y personal”.

Los aprendizajes de la PUCP

Nuestra Universidad no solo ha sido el lugar donde realizó el pregrado y el posgrado, sino también donde ha podido ejercer por primera vez como profesora. Ese mismo pensamiento que tiene a nivel organizacional lo busca trasladar a las aulas. “Todo el tiempo buscamos que los conocimientos no se queden en la teoría, sino que haya práctica. Sin pragmática no hay aprendizaje”, dice la magíster. Ella señala que eso fue lo que le enseñaron en sus tiempos de estudiante. “La PUCP me dio la oportunidad de ver a la gestión de otras formas, sin miedo a los retos, y a buscar constantemente mi motivación profesional y personal”, agrega.

Sin embargo, lo que ha obtenido de la PUCP no se dio solo en los salones de clase. “Las personas que he conocido y las redes que he formado me han permitido ser la persona y profesional que soy ahora”, menciona. Y acaso la lección más importante que quiere ofrecer a todos los estudiantes PUCP es que no tengan miedo a equivocarse. “Equivocarse es algo bueno porque nos ayuda a levantarnos. No tengan miedo al error, que lo único que nos da es una oportunidad para aprender”, finaliza.

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