Opinión

Lo agrícola y el arte popular en el Museo de Arte y Tradiciones Populares

Claudio Mendoza

Claudio Mendoza

Gestor cultural y curador del Instituto Riva-Agüero PUCP

Estas piezas abarcan no solo el mundo ceremonial sino también la vida doméstica de los artistas populares que las elaboran, y que nos muestran la originalidad y belleza de las manifestaciones culturales y saberes tradicionales de los pueblos del interior del Perú».

Desde tiempos remotos, la relación entre los seres humanos, la flora y la tierra ha sido fundamental. La domesticación de las primeras plantas significó mucho para la posterior sedentarización de los primeros humanos que, hasta ese momento, eran recolectores y nómades.

En nuestro país, los mayores logros de las culturas prehispánicas están enmarcados dentro de la producción agrícola, canales de regadío, obras hidráulicas, control de pisos ecológicos, manejo biológico e innovación con diversas especies de plantas, entre otros. Durante el periodo virreinal, la introducción de nuevas especies y de tipos de explotación agrícola generó que se dejen de lado muchos de los antiguos saberes de nuestras culturas ancestrales.

El 23 de mayo de 1930, casi al finalizar su gobierno, Augusto B. Leguía decretó la creación del Día del Indio, así se realizaban ceremonias, concursos de baile, muestras de trajes regionales en provincias y en la capital del país.

En 1969, el gobierno militar del general Velasco Alvarado, en el marco de la Ley de Reforma Agraria, cambió el nombre a la fecha cívica que, desde ese momento, sería conocida como el Día del Campesino y se realizaría el 24 de junio de todos los años. La elección de este día no fue al azar, pues tenía que ver con una celebración que formaba parte de la antigua cosmovisión andina, el Inti Raymi o fiesta de sol, en la que se agradece la fertilidad de la tierra y marca un hito en el ciclo agrícola incaico.

Especialmente en los mates, retablos y tablas de Sarhua, podemos encontrar la mayor cantidad de piezas relacionadas con el ciclo agrícola, así se muestra a los  pobladores cosechando o sembrando sus campos».

En las colecciones del Museo de Artes y Tradiciones Populares (MATP), contamos con piezas de distintos materiales y procedencias. Muchas de estas obras están relacionadas con actividades ceremoniales vinculadas a la cosmovisión andina, como los retablos, los toros de Pucará, las cruces de techo, mantas y vasijas de matrimonio, los mates burilados, entre otras. Pero es especialmente en los mates, retablos y tablas de Sarhua, donde podemos encontrar la mayor cantidad de piezas relacionadas con el ciclo agrícola,  así se muestra a los pobladores cosechando o sembrando sus campos.

Cosecha de maíz. Madera y pasta policromada. Florentino Jiménez Toma – Ayacucho

Como un ejemplo de esta aproximación a la importancia del mundo agrícola en el arte popular, mostramos algunos retablos, en este caso la pieza fue elaborada por el gran maestro de la artesanía peruana, Florentino Jiménez Toma. Esta obra deja por un momento la caja con dos niveles, propia de la mayoría de retablos, y nos presenta la cosecha del maíz. Como si fuese una fotografía, nos muestra esta actividad agrícola, en la que participa toda una familia o parte de la comunidad como ejemplo de la cultura de reciprocidad, existente en los Andes, cosechando y preparando los costales para el almacenaje y transporte de los choclos hacia un mercado para el consumo humano, inclusive aparecen los loros que se comen el maíz y han sido parte de muchas fábulas andinas.

Otro retablo que nos muestra la vinculación con la agricultura es la pieza atribuida a Joaquín López Antay, destacado retablista ayacuchano, que comenzó a elaborar retablos durante la primera mitad del siglo pasado. Representa la cosecha de la tuna por parte de pobladores ayacuchanos. Si observamos atentamente, podemos ver a miembros de una comunidad, sus vestimentas, las herramientas para la extracción de las tunas, músicos que acompañan estas labores, entre otros elementos que acompañan las actividades agrícolas en el mundo andino. Esta obra pertenece a la Colección Elvira Luza, que es una de las más importantes de arte popular en nuestro país y que forma parte de los acervos del MATP.

Cosecha de tuna. Madera y pasta policromada. Atribuido a Joaquín López Antay. Colección Elvira Luza – Museo de Artes y Tradiciones Populares

Estas son algunas de las piezas que se pueden encontrar en nuestro museo, el cual tiene como misión la preservación y difusión del arte tradicional peruano. Estas piezas abarcan no solo el mundo ceremonial sino también la vida doméstica de los artistas populares que las elaboran, y que nos muestran la originalidad y belleza de las manifestaciones culturales y saberes tradicionales de los pueblos del interior del Perú.