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Noticia

Cinco décadas como docente de matemáticas

Próximo a cumplir 50 años de labor docente y académica en la PUCP, conversamos con el maestro Uldarico Malaspina, poseedor de un inagotable entusiasmo por la enseñanza y la investigación en matemáticas, saber que ha compartido con generaciones de alumnos de diversas especialidades.

¿Por qué, para muchos, las matemáticas son difíciles? ¿Cómo incentivar el aprendizaje de esta materia en los colegios del Perú? Estos son algunos de los temas que el Dr. Uldarico Malaspina Jurado ha desarrollado durante casi cinco décadas de trayectoria en la PUCP -aniversario que cumplirá en el mes abril-, donde se ha desempeñado en diversos roles: alumno de posgrado, docente, investigador y autoridad académica.

Una de las grandes motivaciones de su carrera ha sido la investigación de metodologías para mejorar los procesos de enseñanza y aprendizaje de esta materia. Así, el profesor Malaspina ha participado y presentado papers en importantes congresos y eventos en México, Brasil, Uruguay, Panamá, Ecuador, Colombia, Argentina, Turquía, España, Italia, Chipre, Grecia, India, entre otros países. Del mismo modo, fue mentor y asesor de las delegaciones de escolares peruanos que representaron al Perú en las Olimpiadas Internacionales de Matemática durante varios años hasta 1995.

Este año participó en la 42° Conferencia del Grupo Internacional sobre Psicología en la Educación Matemática, realizada en Umeå (Suecia), donde se discutió una pregunta que aún genera polémica entre los especialistas: ¿qué sucede primero: la motivación o la alta performance en matemáticas? “Yo pienso que la motivación es primero. Diversas investigaciones, así como mi propia reflexión, me llevan a pensar que la buena gestión de las emociones es muy importante para el aprendizaje de las matemáticas. Para que los niños disfruten de  las matemáticas desde el principio, deben estar motivados. Por ello, es mejor que empiecen a partir de la creación de juegos”, dice el profesor, quien considera que las matemáticas permiten que los alumnos desarrollen “una mirada más crítica y lúcida de su entorno, desde un enfoque que estimula la creatividad. La matemática permite conjeturar, demostrar y criticar, y esto se puede enseñar desde primaria. Por ello, es fundamental todo lo que se pueda hacer para capacitar a profesores y en paralelo trabajar con los niños”, expresó Malaspina.

Maestro de corazón regional

En su trayectoria PUCP, el profesor Malaspina ha recibido diversas distinciones como las Palmas Magisteriales en el grado de Amauta, reconocimiento otorgado por el Ministerio de Educación en el año 2015; y, desde el año 2012, es Académico de Número de la Academia Nacional de Ciencias del Perú.

Uno de sus reconocimientos más emotivos ocurrió en julio de este año cuando, invitado como expositor a la Universidad Nacional de Huancavelica, fue sorprendido con el título de doctor honoris causa de dicha institución en el marco del IX Congreso Internacional sobre Enseñanza de Matemáticas, evento que él promovió durante varios años desde su labor como director del Instituto de Investigación para la Enseñanza de las Matemáticas (IREM) de la PUCP.

“Soy ancashino, allí nace mi orgullo y sentimiento por recibir el reconocimiento de una universidad nacional. Recordé a mis profesores de la escuelita fiscal de mi pueblo en Caraz, donde estudié primaria; y del Colegio Nacional Dos de Mayo, donde me formé”, comentó el docente, quien, luego de una etapa escolar sobresaliente (primer puesto durante toda la secundaria), optó por estudiar matemática pura en otra institución estatal: la Universidad Nacional de Trujillo. Estas experiencias le permitieron conocer a fondo el funcionamiento y las necesidades de la educación pública al interior del país.

“Muchos profesores y estudiantes de matemáticas, que no podían venir a Lima, llegaron al Coloquio en Huancavelica desde zonas alejadas, como Jaén. También participaron docentes y alumnos de Huancayo y Cerro de Pasco. La idea fue mostrarles las novedades y avances en las investigaciones sobre enseñanza de matemáticas”, dice el maestro, quien desde el año 2011 ha trabajado en la formación de docentes de matemáticas, tanto en la Facultad de Educación como en el programa de la Maestría en Enseñanza de las Matemáticas dirigido a docentes de primaria y secundaria de todo el país becados por Pronabec.

“Creo que es muy importante que el profesor de cualquier nivel educativo conozca tanto de la disciplina de las matemáticas como de la enseñanza de esta materia. En ambos campos, hay avances que transmitir. Pero lo que ellos buscan también pasa por una cuestión cultural, hay que darles ejemplos y casos concretos que puedan servir de ayuda en sus clases”, indicó Malaspina, quien fue elegido padrino de una promoción de docentes de la maestría y fue asesor de varias tesis, incluso mientras se encontraba convaleciente por una operación en la retina.

Por el momento, el profesor Malaspina no piensa en el retiro y, en caso esto suceda, ha prometido no desvincularse de sus proyectos académicos. Su más grande satisfacción siempre será haber despertado el amor por las matemáticas, la docencia y la investigación en generaciones de alumnos agradecidos que se acercan a saludarlo a su paso por el campus.

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Uldarico Malaspina

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