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Coronavirus

Investigadores PUCP miden la calidad del aire y su influencia en la pandemia

Nuestros docentes Dr. Edwin Villanueva, Ing. Mónica Abarca y Mag. Carlos Saito desarrollan una investigación en la que, a través de la medición del aire de Lima y usando técnicas de inteligencia artificial, determinan qué influencia tiene la calidad del aire en la COVID-19.

  • Texto:
    Sthefanny Carrión Cobarrubias
  • Fotografía:
    Augusto Patiño

Las posibilidades de que la contaminación del aire sea un factor que ayude a propagar la pandemia a causa de la COVID-19 están siendo analizadas por varios estudios en el mundo. En esta línea, nuestros docentes del Departamento de Ingeniería, el Dr. Edwin Villanueva (Sección Ing. Informática), la Ing. Mónica Abarca (Sección Ing. Mecánica) y el Mag. Carlos Saito (Sección Electricidad y Electrónica) resaltan la importancia de diseñar estrategias integrales de salud ambiental para controlar la concentración de patógenos en el aire en una emergencia sanitaria como la que enfrentamos actualmente.

Inteligencia artificial

Motivados por investigar si este problema medioambiental tiene influencia sobre la actual pandemia, los tres investigadores PUCP llevan a cabo el proyecto “Desarrollo de un sistema de monitoreo de calidad del aire en zonas urbanas con módulos de medición de bajo costo en tiempo real y técnicas de inteligencia artificial”, apoyado por Fondecyt y el Banco Mundial.

En colaboración con qAIRa, la Universidad Católica San Pablo (UCSP) y las municipalidades de Lima, Miraflores y San Borja, se ha implementado una red de monitores de calidad del aire en estos tres distritos. El monitor qHAWAX –»guardián del aire» en quechua– es una estación de bajo costo que mide concentraciones de monóxido de carbono, dióxido de nitrógeno, dióxido de azufre, ozono, sulfuro de hidrógeno, material particulado y variables ambientales, como presión, temperatura, humedad, radiación UV y ruido.

La información es recopilada en tiempo real y se muestra a través del software de monitoreo qAIRamap. Próximamente, esta tendrá la capacidad de pronosticar mapas de contaminación con la ayuda de modelos de inteligencia artificial desarrollados en el proyecto.

Un microgramo de concentración de polvo fino en cada m3 de la capa de ozono está asociado con el aumento del 8% en la tasa de letalidad por COVID-19 en las ciudades de Estados Unidos, donde se realizaron estudios de la Universidad de Harvard.

La calidad del aire durante la pandemia

Los hallazgos de los ingenieros PUCP revelan la magnitud del impacto ambiental que genera nuestro parque automotor junto con actividades industriales que no cumplen con los estándares establecidos (hoy desactivadas por el aislamiento):

  • Las partículas de polvo, provenientes del parque automotor y actividades industriales, se ha reducido hasta en 60% durante la cuarentena si se compara con las semanas previas.
  • El monóxido de carbono, principal residuo vehicular, se ha reducido hasta 95% en la mayoría de los puntos monitoreados.
  • Los valores de dióxido de nitrógeno y ozono también han disminuido en menor porcentaje.
  • Los parámetros de dióxido de azufre y sulfuro de hidrógeno en su mayoría se redujeron hasta un 95%.

Las mediciones corresponden a los monitores de la calidad del aire en Lima entre el 2 de marzo (2 semanas previas al aislamiento social) y el 26 de abril (6 semanas de aislamiento).

Cercado de Lima, Miraflores y San Borja son los distritos donde se han hecho las primeras mediciones de calidad del aire.

Enemigos invisibles

La OMS estima que cada año mueren alrededor de 7 millones de personas por enfermedades derivadas de la mala calidad del aire. Alrededor del 91% de la población mundial vive en lugares donde los niveles de contaminación del aire exceden los límites establecidos por esta organización. En el 2018, Lima se ubicaba como la segunda ciudad más contaminada en América Latina por material particulado fino.

Pese a tratarse de un fenómeno global, la pandemia ha tenido un impacto distinto en cada país e incluso en cada ciudad. Los investigadores destacan que los diversos estudios actuales acopian evidencias que refuerzan la hipótesis de que vivir en regiones de mala calidad de aire puede aumentar el riesgo de muerte por COVID-19.

De la data a la acción

Nuestros investigadores comparten sus impresiones sobre la relación entre la calidad del aire y las altas tasas de mortalidad en anteriores pandemias, como la del SARS (2003) y la del H1N1 (2009).

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Carlos Enrique Torres Vera

Hola, me encantaría entrevistar a un participante de este proyecto con el fin de recabar información para la investigación que estoy realizando; soy alumno, por lo cual talvez sería más fácil contactarme con alguno de los implicados del proyecto para realizar mi investigación. Saludos cordiales

Equipo PuntoEdu

Hola Carlos,

Por favor, escribe un correo a: ervillanueva@pucp.edu.pe; monica.abarca@pucp.pe; csaito@pucp.pe