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Comunidad PUCP

Encontrando el éxito en Asia: un egresado del Instituto Confucio PUCP en Haikou, China

Juan Sipirán Ramírez llegó a China en 2016 mediante una beca del Instituto Confucio PUCP. Su meta fue seguir aprendiendo el idioma por un semestre. Seis años más tarde sigue allí, ahora estudiando una Maestría en Negocios Internacionales. Conoce su historia en esta nota.

  • Texto:
    Daniel Contreras

Aunque dejó el país hace seis años, Juan Sipirán Ramírez mantiene con orgullo una bandera peruana en su habitación en Haikou, China. Ha recorrido un largo camino desde que decidió aprender chino mandarín, gracias al consejo de un tío suyo. En ese entonces, Juan estudiaba Comercio Internacional y Aduanas en Lima.

Averiguando en Internet, Juan descubrió el Instituto Confucio de la PUCP, un centro académico dedicado a difundir el idioma y la cultura china en el Perú. En un principio, su meta era convertirse en traductor. “Cuando empecé mi primera clase estaba en las nubes”, recuerda Juan. Sin embargo, una vez que comenzó a escribir el idioma no pudo dejar de aprenderlo.

Mientras estudiaba chino, Juan se enteró de que el Instituto Confucio ofrecía becas para seguir aprendiendo el idioma en China. Para ese entonces, él había desarrollado un interés especial en la cultura china. En 2016, llegó a la ciudad de Haikou para estudiar por un semestre en la Universidad de Hainan, en la isla sureña del mismo nombre.

Juan demostró ser un estudiante aplicado y disciplinado. Al terminar el semestre, obtuvo otra beca que le permitiría seguir estudiando en Hainan para obtener un bachiller en Negocios Internacionales. Años después ganó una beca adicional para estudiar una maestría en la misma especialidad.

Lecciones de una nueva cultura

“Lo que más me gusta de China son los paisajes”, dice el aún estudiante. “A cada lugar que vayas vas a encontrar un paisaje hermoso, pero muy diferente al anterior. No hay cosa que China no tenga”, añade. Pese a la emoción de vivir en ese país, Juan recuerda que al principio fue difícil empezar de nuevo en un lugar donde la cultura y el idioma son completamente diferentes al Perú. “Tienes que acostumbrarte a un país con unas reglas muy distintas”, explica. “Empiezas a sentir la dificultad cuando necesitas ayuda de alguien pero no sabes a quién pedírsela porque eres nuevo acá”, dice. 

Es así que la experiencia de Juan en China le ha dejado dos lecciones principales: no rendirse y ser humilde. Como aficionado al deporte, Juan comenzó a participar en competencias de natación y atletismo en la Universidad de Hainan. “Mis compañeros me enseñaron a ser más modesto con mis logros y mantener el perfil bajo. Si eres bueno, tú lo sabes y eso es más que suficiente”, comenta.

El principal consejo de Juan para los estudiantes interesados ​​en la cultura china y que quieran estudiar allí es simple: hay que esforzarse. “Yo me tuve que dedicar por completo al idioma chino. Si realmente quieres venir, tienes que estudiar y echarle ganas”, afirma.

Juan Sipirán se ha establecido en Hainan desde hace seis años, donde ha destacado en el lado académico y deportivo.
Juan Sipirán se ha establecido en Hainan desde hace seis años, donde ha destacado en el lado académico y deportivo.
Juan Sipirán se ha establecido en Hainan desde hace seis años, donde ha destacado en el lado académico y deportivo.
Juan Sipirán se ha establecido en Hainan desde hace seis años, donde ha destacado en el lado académico y deportivo.

Una ventana al mundo oriental 

La historia de Juan es solo un ejemplo de las puertas que puede abrir el Instituto Confucio PUCP a sus alumnos. “A lo largo de nuestros 13 años hemos ofrecido más de 300 becas de todo tipo para estudios en China y de chino mandarín”, indica la Mag. Maribel Temoche, directora de la institución. Estas incluyen campamentos de verano, estudios de uno o dos semestres, estudios para ser profesor de chino y estudios de posgrado.

“Nosotros vemos el cambio cuando alumnos nuestros regresan de un semestre en China con un nivel mucho más avanzado del idioma. Hay casos en los que se han hecho profesores o en los que han realizado una maestría en China relacionada con su profesión” , explica Temoche.

Aprender mandarín se vuelve cada vez más atractivo. “Todo profesional debe saber que China es un país sumamente importante y que brinda muchas oportunidades, tanto por su relación con Perú a nivel económico y porque es motor de nuevas tecnologías”, afirma Temoche. “Es por eso que los que tienen una visión global deben tener a China en su radar”, añade.

Temoche explica que el dominio del chino puede brindar oportunidades para acceder a becas en los campos de la ciencia, la tecnología y también las humanidades, ya que China es una cultura milenaria. Por eso, el Instituto Confucio ofrece cursos para aprender más sobre la cultura china. “Es muy importante tener una perspectiva general de otras culturas que nos ayuden a ser personas mucho más tolerantes y con una visión global sobre lo que sucede a nivel mundial”, concluye.

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