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Informe PuntoEdu sobre la seguridad de la información en redes sociales

En cada publicación que realizamos en Facebook, manifestamos algo sobre nosotros. Pero no solo para nuestros contactos, sino también para el algoritmo de esta red social. ¿De qué manera usan la data recolectada? ¿Cómo podemos protegerla? ¿Hay una regulación sobre el tema? Aquí te lo explicamos.

Autor: Oscar García | Fotos: Víctor Idrogo

Entre las preguntas que le hicieron en su reciente presentación en el Congreso de los Estados Unidos, donde compareció por la filtración masiva de datos del caso Cambridge Analytica, a Mark Zuckerberg le remeció una en particular:

-¿Estaría cómodo compartiendo con nosotros el nombre del hotel donde se alojó anoche?-, le preguntó el senador demócrata Dick Durbin.
Tras una risa nerviosa, el fundador de Facebook contestó:

-Umm, no-.

-Si es que envió un mensaje esta semana, ¿compartiría el nombre de los destinatarios?-, inquirió nuevamente el senador.

-No, prefería no hacerlo público-, replicó Zuckerberg.

-Creo que de eso se trata todo esto: los límites del derecho a la privacidad y cuánta información entregas, en esta era, con el fin de conectar a gente alrededor del mundo-, concluyó Durbin.

Las preguntas del senador suenan indiscretas, e incluso absurdas, pero se refieren a información que Facebook puede obtener de nosotros. La red social es capaz de saber en qué lugar nos encontramos, qué hicimos el fin de semana, con quién estuvimos ayer, qué carrera estudiamos, nuestras preferencias y opiniones, entre muchos otros datos. Pero, a diferencia del senador, ni siquiera necesita preguntarnos. Le basta con las publicaciones que realizamos.

Red de negocios

“Facebook es gratis y lo será siempre” es el mensaje que vemos cada vez que ingresamos a esta red social. “Si el producto no te cuesta, significa que tú eres el producto”, señala Corrado Daly, ingeniero informático y docente del Departamento de Ingeniería.

El modelo de negocio es el siguiente: “De acuerdo con los intereses y consultas realizadas, se colocan avisos publicitarios que resultan particularmente pertinentes y provocan respuesta de los usuarios. Al mismo tiempo, esa información se facilita a los anunciantes para afinar campañas y targeting”, precisa el Dr. Eduardo Villanueva Mansilla, especialista en comunicación y tecnología y docente del Departamento de Comunicaciones.

Según Corrado Daly, tanto Facebook como Google afirman que su fin es proporcionar la publicidad adecuada, pero realmente no se sabe qué más hacen estos gigantes informáticos con la data recolectada. “Incluso, mucha gente no es consciente de que Facebook tiene los derechos de las fotos que suben. Es decir, si quisiera, podría venderlas”, añade.

El modelo de negocio de la plataforma de Mark Zuckerberg es más agresiva que otros medios, de acuerdo con el Dr. Villanueva Mansilla: “Conecta automáticamente la información de cada usuario con el anunciante, a menos que se diga explícitamente que no”.

Algoritmos inteligentes

Para conseguir toda esta información, Facebook utiliza minería de datos (data mining). “Se trabaja con algoritmos desarrollados para texto y multimedia. Estos toman y contrastan toda la información que tienen sobre ti y construyen un perfil”, dice la investigadora del Grupo Inteligencia Artificial PUCP, Mg. Analí Alfaro. Corrado Daly añade que se utiliza web scraping, con lo cual se obtiene las cosas que un usuario publica, como likes, comentarios, enlaces, fotos, eventos, ubicación, post de texto, entre otros.

Después que se tiene el registro de millones de personas, se categoriza en grupo de gente o, como se dice en data mining, se ‘clusteriza’. “Se podría segmentar y definir, por ejemplo, que toda la población del sur del Perú tiene tendencia por cierto partido político”, comenta Alfaro. Incluso, es posible tener un mayor nivel de profundización y encontrarse clusters más pequeños.

Peligros en la red

Facebook tuvo alrededor de 2,167 millones de usuarios activos en enero de este año, según el estudio Digital in 2018: World’s Internet users pass the 4 billion mark de Hootsuite y We are Social. Manejar la información de tal cantidad de personas es una gran responsabilidad, que implica riesgos para los usuarios.

A raíz del caso de Cambridge Analytica, las personas se han hecho un poco más conscientes. “Una empresa puede usar la información para desarrollar mensajes publicitarios que convenzan de comprar productos que no sean buenos o también crear un pánico masivo que lleve a ciertas formas de consumo”, comenta el Dr. Villanueva Mansilla.

Uno de los principales problemas es que la información se use sin consentimiento. El profesor Daly advierte sobre el uso de data con fines políticos y de manipulación, tal como hizo la empresa Cambridge Analytica, que jugó un rol importante en las últimas elecciones norteamericanas y el Brexit. “Por eso hay países que son muy celosos con el uso de redes sociales y cierran el acceso para impedir que se averigüe sobre ellos, como China”, añade Daly.

Privacidad

El primer paso para resguardar nuestra privacidad es ser conscientes de que cualquier información publicada va a ser recabada por terceros. “Además, se debe recordar que el Internet no olvida. Por eso, si borro una foto porque ya no me representa o dejó de gustarme, Facebook aún la guardará en sus servidores”, comenta Corrado Daly.

De otro lado, es muy importante que se lea con detenimiento los términos y condiciones de cada servicio instalado, algo que, por la premura y el deseo de usarlo lo antes posible, muchos usuarios no hacen. A ese descuido también colabora que tenga una longitud extensa y esté escrito con letras pequeñas. “Es importante saber a qué tendrá acceso cada aplicación que queremos utilizar. Algunas hasta piden poder acceder a tu audio y cámara, como es el caso de WhatsApp”, explica Analí Alfaro.

El abogado por la PUCP, presidente de la ONG Hiperderecho y magíster en Derecho, Ciencia y Tecnología, Miguel Morachimo, señala que no hay que ser tan confiados: “Tenemos que tener mucha más suspicacia cuando damos datos, instalamos aplicaciones o nos suscribimos a cosas. Asimismo, hay que demandar más transparencia sobre cómo y quiénes van a usar nuestros datos”.

En términos prácticos, hay diversas acciones que es recomendable seguir. El Dr. Villanueva Mansilla comenta que lo mejor es poner la menor cantidad posible de información personal, y evitar mencionar a la familia y amigos cercanos. También aconseja controlar el muro y no dar clic en publicidad. “Y no contestar encuestas o usar juegos que parecen inofensivos pero que requieren ‘acceso total a tu perfil’, como fue el método de Cambridge Analytica”, sostiene.

Mejor regulación

En su presentación en el Congreso de los Estados Unidos, Mark Zuckerberg admitió que se tiene que cambiar la ley de protección de datos, pero también señaló que hay que ser cuidadosos con la regulación. En nuestro país, el Mg. Morachimo comenta que la Constitución y nuestra ley de protección de datos personales se aplican a cualquier empresa que trate datos de personas peruanas en el territorio nacional. “En la Dirección de Protección de Datos Personales, que es parte del Ministerio de Justicia y Derechos Humanos, se han dado casos contra Google por no cumplir o respetar algún derecho de un ciudadano peruano reconocido en nuestra ley. Contra Facebook tengo entendido que aún no, pero sería perfectamente posible”, señala.

Una de las dudas frecuentes es si al aceptar los términos y condiciones de una app, y el acceso que estas piden, significa que ya es jurídicamente legal que las empresas usen la información de una persona. “Para que sea válido, tienen que decirte no solo qué datos van a extraer sino la finalidad con la que los usarán y de qué manera podrían compartirlos”, aclara Morachimo. Además, señala que Facebook ha ido cambiando las pantallas que aparecen antes de instalar una app, vincular tu cuenta o utilizar una nueva función, precisamente porque las versiones anteriores no cumplían con ese requisito.

De acuerdo con nuestra ley, si una persona peruana ha sido implicada en un caso como el de Cambridge Analytica, lo primero que tendría que hacer es mandar una solicitud pidiendo que se cancelen los registros asociados a su información en sus bases de datos. En caso no contesten, ha de acudir a reclamar ante la Dirección de Protección de Datos Personales.

El debate que es urgente realizarse en todo el mundo, es tener una mayor regulación sobre el trato de la información en las redes sociales. Para Morachimo, hay distintas formas de hacerlo: “Puede venir por el lado de las leyes, que obliguen a las empresas a ser más claras sobre la información que recogen y comparten. También por el lado de los usuarios, que deben demandar más transparencia, y preferir servicios y plataformas cuyo modelo de negocio sea más claro”, comenta. Por parte de los cambios que tendría que adoptar Facebook, el Dr. Villanueva Mansilla añade: “Nada debería ser automáticamente en favor de los anunciantes, las identidades tienen que ser verificadas –al menos de los que anuncian– e informar más a los usuarios”.

Cerrar sesión

En los últimos días ha surgido el movimiento “delete Facebook”, al que se han sumado personalidades como el creador de WhatsApp, Brian Acton; y Elon Musk, quien eliminó las cuentas de sus empresas Tesla y Space X. “Abandonar Facebook es como dejar de usar internet, no se puede evitar avanzar con los tiempos”, señala el ingeniero Daly.

Aislarse de las redes sociales no sería una solución adecuada, pues se perdería una herramienta fundamental para poder interactuar con otras personas. Lo más recomendable es ser conscientes de lo que publicamos y el uso que damos a las plataformas 2.0. El Dr. Villanueva Mansilla comenta: “Facebook siempre tratará de sacar provecho de los usuarios. Por eso, estos deben enterarse de lo que pasa. El usuario no puede ser pasivo”.

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