21 de enero del 2016

Fenómeno El Niño sería moderado en la Costa

El doctor Hildegardo Córdova, director ejecutivo del Centro de Investigación en Geografía Aplicada (CIGA), del INTE-PUCP, recomienda adaptarnos a las impredecibles condiciones climáticas que vivimos hoy en día.

Pese a que las predicciones apuntaban a que El Niño iba a ser un fenómeno equiparable al del periodo 1997-1998, lo cierto es que estamos ante uno mesurado. Según los últimos reportes del Estudio Nacional del Fenómeno El Niño (Enfen), para el verano del año 2015-2016, El Niño costero será moderado. Ante esto, el doctor Córdova sugiere que debemos adecuarnos al día a día ya que este fenómeno no puede determinar un cambio climático. “La inestabilidad nos lleva a que las estaciones mismas no sean muy claras. Puede venir un invierno muy húmedo o uno muy suave”, asegura.

El Niño es un fenómeno que sucede de manera cíclica, por lo que no es preciso entender esta inconsistencia a lo largo de los años como un proceso evolutivo. “Estos procesos han ocurrido antes y ocurrirán en el futuro. Van con la misma evolución de la Tierra”, afirma. Por otro lado, el docente del Departamento de Humanidades insiste en la necesidad de saber diferenciar entre cambio climático y variabilidad climática. “Para llegar al cambio climático, hay un proceso intermedio de altibajos que se conoce como variabilidad climática”. Agrega que “utilizamos mal la palabra clima. Lo que está mal es el tiempo. Para hablar del clima y del cambio climático, se necesita tener información de un período de, al menos, 5 años”.

El Niño y la preocupación por las lluvias

Sin embargo, ante los inevitables efectos de El Niño, el especialista nos menciona que existen consecuencias improductivas. “Hasta septiembre de 2015, la preocupación era que iba a venir un Niño bien fuerte. Algunas notas informativas decían que era uno que no se había visto antes. Resulta que no y ahora los piuranos están preocupados por la falta de agua. Hubo una ampliación en las hectáreas de arroz y ahora no hay agua”, señala.

Asimismo, el doctor Córdova informa que es probable que en Lima se suscite una lluvia torrencial. “Debemos prepararnos para una lluvia tropical como ocurre en el Amazonas. Se puede dar lugar a precipitaciones que pueden ir más allá de la garúa”, afirma. Según el especialista, esto agravaría la situación que se vive repetidamente en la periferia de la ciudad. “No se está haciendo nada para prepararnos para ese tipo de eventos. En los cerros, si viene una lluvia mayor a la normal, satura la humedad y genera huaicos. Eso va a las depresiones y da a lugar a tragedias como la de Chosica”, asegura.

Por último, hace hincapié en prevenir desastres en el centro de Lima. “El centro histórico se ve afectado porque tiene los techos cubiertos de material de barro y cañas. No hay programas como para remediar eso. No solo es una responsabilidad municipal sino también de los dueños, es una situación complicada”, concluye.

Ventajas para la pesca y agricultura

El doctor Córdova sugiere adecuarnos y no ver solo el lado negativo de El Niño, por lo que propone buscar alternativas. “La anchoveta se va a profundidades mayores o al sur, pero el Perú no solo vive de anchoveta. Hay que aprovechar los peces que vienen de aguas más calientes, como el bonito, cachema, suco, entre otros del norte. Pueden dar una mayor oferta porque ahora el pescado está caro. Los pescadores insisten en buscar lo que siempre piden y no prestan atención a otros recursos”, observa.

Según el geógrafo, en agricultura, podríamos sembrar más frutas. “Tenemos la suerte de estar cerca de la Yunga, donde siempre hay buenas temperaturas. Según Javier Pulgar Vidal, esta es la región natural de todas las frutas como naranjas, plátanos, papaya, piña, lúcuma, chirimoya, palta, guayaba”, sostiene.

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