08 de noviembre del 2017

¿Cómo decirle no a la procrastinación?

¿Tienes varios trabajos por hacer pero te pierdes en el teléfono o insistes en ver un capítulo más de tu serie favorita? Esto se llama procrastinar. Aquí te explicamos por qué ocurre y podrás conocer algunos tips para evitarlo.

Como dice una canción: “estar en la universidad es una cosa de locos”. Y puede ser cierto. La presión de los cursos, el nivel de exigencia, tus actividades extracurriculares y tu vida social a veces te pueden abrumar. Peor aún si no te organizas.

La procrastinación es algo muy común entre jóvenes universitarios. Paula Rizo-Patrón, psicóloga de la Oficina de Servicio de Orientación al Estudiante (OSOE), la define como “la postergación de una decisión o del inicio de una actividad”. Aplazar continuamente las responsabilidades solo va a generar frustración, ansiedad, estrés y pobres resultados al final del ciclo.

“Los seres humanos necesitamos sentirnos competentes y capaces, pero si procrastinamos, no vamos a obtener los resultados que esperábamos. Lo curioso es que, cuando uno procrastina, no es que uno no esté preocupado por no hacer sus actividades, sino que piensa realizarlas pero no llega a ejecutarlas”, explica Paula.

Curiosamente, otro motivo que nos puede llevar a procrastinar es la motivación de sentirnos exitosos y competentes. “Si yo logro leer al último y saco un 15 o nota aprobatoria, me puedo creer lo máximo. Eso, inconscientemente, nos puede motivar a procrastinar y a hacer las cosas bajo presión”, indica Paula. En realidad, vamos a tener una gratificación mucho mayor si planificamos a largo plazo y llegan resultados aun más favorables.

Lo ideal, señala la experta, es que todo el tiempo estemos repasando y evaluando. “Aprendizaje continuo”, señala. Si bien dos semanas pueden parecer tiempo suficiente para empezar a estudiar de cara a los exámenes, se debe ir leyendo y repasando desde el día uno.

Organización constante

Planifica desde el primer día de clases. Organiza un horario con todas las tareas, actividades académicas y recreacionales que debas hacer. Paula señala que no es recomendable acostumbrarse a resolver imprevistos a última hora, sino que es mejor realizar las tareas desde el comienzo. Avanza poco a poco desde un inicio con los trabajos, lecturas, etc. “De esta manera, si sucede algún imprevisto, ya no representará un problema”, explica.

Delegar

Apóyate en amistades o familiares que puedan reemplazarte en algunas actividades -como las tareas en la casa- en una determinada fecha para dedicarte completamente a otras más importantes.

Ley de los 5 minutos

Tras decidirte a empezar una tarea, ¿cómo se vencen esos 5 minutos iniciales? Fácil: con recompensas. Elige una actividad de las que debes hacer que te resulte más gratificante o piensa en otra que funcione como premio. Establece una meta y, cuando la logres, haz una actividad como recompensa. “Las metas deben ser realistas y medibles, como leer un texto en un tiempo prudente y luego puedes jugar una pichanga o ver un capítulo en Netflix”, recomienda Paula.

Grupos de estudio

Reúnete con un grupo -de no más de cuatro personas- para estudiar sobre una materia específica. “Esto te permitirá debatir y escuchar otros puntos de vista que quizás no habías visto”, explica Paula.

Busca orientación en las oficinas descentralizadas de servicios psicopedagógicos en las facultades de EE.GG.LL., EE.GG.CC., Derecho, Educación y Ciencias Contables.

 

Calificar (10 votes, average: 4,20 out of 5)

BLOGS RELACIONADOS

DEJA UN COMENTARIO