13 de octubre del 2015

Carrera de Derecho recibe acreditación internacional

La carrera de Derecho de la PUCP recibió la acreditación internacional por parte del Consejo Nacional de Acreditación de Colombia, por ocho años. Este importante reconocimiento fortalece el liderazgo del programa en el país.

La acreditación significa el reconocimiento internacional de la calidad de la enseñanza y la formación que se imparte en esta facultad, que es producto de décadas de sedimentación de reflexión sobre los métodos y contenidos que deben guiar la enseñanza del Derecho”, explica el Dr. Alfredo Villavicencio, decano de la Facultad de Derecho de la PUCP.

Desde 1919, año en que empezó la enseñanza jurídica en la PUCP, la carrera de Derecho fue cimentando una importante reputación que la ha colocado en una posición de liderazgo indudable en el Perú.

En este contexto, la acreditación internacional aparecía como un objetivo natural y, en este sentido, los ocho años otorgados por el Consejo Nacional de Acreditación de Colombia (CNA) a nuestra carrera de Derecho es una prueba más del respeto ganado. “No solo es importante la acreditación, sino el periodo por el que se ha otorgado porque refleja la confianza que la entidad certificadora tiene en la calidad de nuestros procesos. El reconocimiento no tiene comparación a nivel nacional”, comenta el decano.

En un país donde la oferta educativa es extensa, para Villavicencio queda clara la necesidad de marcar la diferencia. “Todas las universidades entregan títulos a nombre de la Nación. Por lo tanto, los títulos, en principio, tienen el mismo valor, a pesar de que la formación pueda ser absolutamente dispar. Frente a esta situación es que surge la necesidad de acreditar la calidad y certificar el ‘mejor hacer’ en materia formativa”, señala. En ese sentido, agrega “es importante que se certifique la calidad por una entidad extranjera y que nos permita también tener un cierto
nivel de comparación con otras universidades de excelencia del propio continente”.

Unión de fuerzas

El proceso para la acreditación se inició a finales del 2011. Fue un camino complejo y demandante, que necesitó el esfuerzo de docentes, egresados, alumnos y personal administrativo que conforman la comunidad de derecho de la Universidad. “Convencer a todos de que este proceso es importante fue un desafío. Muchos decían ‘para qué se necesita un certificado si la carrera está acreditada socialmente’”, explica, por su parte, el Mg. Eduardo Sotelo, jefe de la Oficina Académica de Aseguramiento de la Calidad de la Facultad de Derecho, quien agrega que, en todo este desarrollo, se impulsaron nuevas formas de pensar dentro de la facultad y el Departamento Académico.

Sin embargo, a pesar del trabajo realizado y el logro obtenido, Sotelo reconoce que el trabajo está lejos de concluir. “Este es un proceso continuo porque tenemos un compromiso hacia un plan de mejora para estos ocho años de acreditación que se nos han otorgado. Tener la misión de medirnos periódicamente nos permite asegurar que esa acreditación ‘social’ no decaiga”, dice.

En el mismo sentido opina Villavicencio, quien explica que si vemos la acreditación solo como una etiqueta, la estamos desvalorizando. “El primer paso de una acreditación es pedir una autoevaluación de tus fortalezas y debilidades, que es algo que, en muchas instituciones, no se hace. Esto tiene una gran trascendencia porque te permite ver qué estás haciendo bien y qué necesitas mejorar”, refiere el decano.

Para Villavicencio, esa autoevaluación es el principal activo de la acreditación. “La etiqueta está allí y dice que tenemos un buen proceso. Pero lo verdaderamente trascendente es que hemos tenido que observarnos minuciosamente y saber cómo atacar aquellos campos en los que necesitamos un desarrollo mayor. Es el verdadero sentido del proceso de acreditación”, explica.

Educación superior

¿Qué ha permitido que la carrera de Derecho en la PUCP sea tan prestigiosa a lo largo del tiempo? Sin duda, el modelo educativo que ofrece a sus alumnos es una de las marcas que la distinguen. “Lo fundamental es el razonamiento crítico, donde todo es discutible, porque hay muchas miradas de un mismo fenómeno y, desde es perspectiva, se facilita la formación de un profesional que tiene más convicción, aplomo y confianza en sí mismo para construir y defender propuestas vinculadas al ejercicio de su profesión”, explica Villavicencio. Asimismo, agrega que en “las aulas existe una complementariedad entre lo que el profesor plantea y las respuestas que los estudiantes tienen que dar, a partir del estudio previo que han tenido que realizar”.

Por otro lado, según explica el decano, la educación tiene que ser coherente con la formación humanista e integral que identifica a la PUCP. “Seguimos el modelo educativo de esta Universidad, que dice que no solo formamos buenos profesionales, sino también buenos ciudadanos y buenas personas. Los abogados tienen que contribuir a hacer de esta una sociedad mejor”, señala al respecto.

La acreditación internacional coincide con la implementación, este año, de su nuevo plan de estudios. Sin duda, estos avances ubican a la carrera de Derecho de la PUCP en una posición privilegiada hacia el futuro. “Somos una facultad líder en el Perú y tenemos como misión ser un referente en la reflexión y formación académica en el continente. Nuestra facultad se ha planteado, hacia el 2021, una visión muy retadora porque creemos que ya están sentadas las bases para competir con las grandes facultades de la región”, finaliza. Y es que el decano de la Facultad de Derecho entiende que el prestigio se gana y se construye día a día.

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