Ciencias sociales y comunicaciones
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Audiovisuales PUCP realizan documentales sobre el confinamiento

En medio del distanciamiento social, 29 alumnos de Comunicación Audiovisual exploran nuevos formatos narrativos desde casa.

Autor: Bruno Guerra

Como parte del plan de estudios de la carrera de Comunicación Audiovisual, los alumnos tienen la oportunidad de llevar el curso Documental y Otras Formas de No Ficción. Como bien lo explica Marianela Vega, una de las profesoras a cargo, el objetivo es dar a conocer los distintos géneros que pueden usar para la creación audiovisual. Por su parte, Julio Gonzales, profesor del mismo curso, hace énfasis en acercar a los alumnos a las propuestas, las reflexiones estéticas y conceptuales hechas en Latinoamérica.

Sin embargo, a diferencia de otros ciclos, este semestre ha obligado a los docentes a adaptar su metodología a las restricciones de la pandemia. Para el profesor Gonzales, esto significó adaptarse a las expectativas de los alumnos. Para ellos, este curso es una oportunidad para salir al campo y continuar ahí su formación. Una de sus propuestas para enfrentar este problema fue trabajar con material de archivo. Por su parte, Marianela Vega señala que el contexto sirvió como oportunidad para trabajar desde una mirada más íntima. “El encierro ha sido una limitación, pero a la vez una oportunidad de mirar hacia su propia realidad, sus espacios y a las personas con las que conviven», comenta.

Marianela destaca además que esta forma de llevar a cabo el curso ha transformado la dinámica a una especie de taller de directores. “En nuestras sesiones de práctica se establecen diálogos muy interesantes, ya que son grupos pequeños. Comentamos, paso a paso, el proceso creativo de cada alumno. Esto permite que reciban no solo el feedback de sus profesores, sino el de sus compañeros”, añade.

Aunque el contexto pone varios desafíos, Julio enfatiza que no pueden perder de vista la dimensión ética en la labor como hacedores de una memoria audiovisual en construcción, y «cómo esto permite reflexionar sobre las implicancias sociales y políticas de nuestras prácticas”, explica.

Así, a pesar de la cuarentena, los 29 estudiantes han podido realizar ejercicios usando su creatividad para narrar distintas ideas, con resultados variados. Estos avances en el proyecto también contaron con la asesoría de los jefes de práctica Ivone Sheen, Daniel Lauz, Fernanda Bonilla y Mayra Villavicencio.

El video de esta nota es solo un adelanto del trabajo de Miguel Angel González, Enrique Llanos, Rodrigo Schulz, Marcelo Camarena, Daniel Servan, Alice Anais Linda Galván, Roberto Temoche, Rocío Cantaro, Giusseppi Mendoza, Adriana Panta, Zarah Nuñez, Nadia Ludeña, Esteban Chiri, Marcela Vacaflor, Álvaro Loyola, Angie Inglis, Jherel Peña, Sharon Romero, Vilma Cabrera, Melanie Ximena Pereda, Valeri Fernández, Jürgen Franz Payne, Valeria Marín, Pamela Ponce, Diego Vivanco, Katherine Rojas, María Jesús Dávila, Nathaly Sotomayor y Paul Saavedra.

Nuevos documentalistas

Aunque trabajar en equipos de producción tiene su lado positivo, tener que enfrentar un proyecto documental por cuenta propia implica mucha responsabilidad y compromiso. Sin duda alguna, esta experiencia aporta de forma considerable a nuestra formación en el quehacer audiovisual”.

Rodrigo Schulz

La dinámica del curso me ha permitido trabajar desde la intimidad y la sensibilidad. Nunca antes había tenido la oportunidad de explorarme a mí misma y poder compartirlo con mis compañeros. Por ello, aunque el ciclo esté próximo a culminar, me gustaría continuar proyectos que me permitan conectar con el otro a partir de la fragilidad”.

Katherine Rojas

He expandido mi panorama sobre lo que es cine documental, desde sus inicios hasta ahora, y cómo este es directamente afectado por la situación social, política y económica. En cuanto a las prácticas, he aprendido a autogestionar mi propio documental, usando mis equipos, material de archivo y material encontrado en Internet”.

Adriana Panta

El curso ha sido una experiencia terapéutica para observar a mi alrededor, prestar atención a mi realidad y a mis emociones. Nos ha permitido registrarnos a nosotros mismos y a nuestro contexto en un momento vulnerable, más humano. De esta manera, siento que me llevo una nueva perspectiva de observación de la realidad y participo en esta para continuar con mi desarrollo audiovisual”.

Álvaro Loyola