Video

Alumno diseña exoesqueleto para caminar en Marte

Daniel Rivas, estudiante de Ingeniería Mecatrónica, ha desarrollado un exoesqueleto que permitiría a los seres humanos desplazarse con mayor comodidad y destreza en Marte. Conoce más de su historia aquí.

Tiene 25 años, toca guitarra, le gusta el teatro y ha expuesto, este año, su proyecto en la 18th Annual International Mars Society Convention, frente a reconocidos científicos, investigadores, estudiantes y astronautas. Daniel Rivas, alumno de Ingeniería Mecatrónica, ha desarrollado un prototipo de exoesqueleto que le permitiría a los astronautas un mejor desplazamiento en una superficie como la de Marte. Empezó estudiando Diseño Industrial, pero luego hizo su traslado a Ciencias e Ingeniería y ahora está afinando los últimos detalles de su creación.

Un exoesqueleto es una estructura que se utiliza para dar soporte a las personas. Dependiendo de la función que desarrolle puede utilizarse para extremidades inferiores o superiores. “Te lo colocas como si te pusieras una mochila. La idea es que siempre esté en contacto con el cuerpo y pueda estabilizar las extremidades”, explica Daniel. Agrega, además, que la aplicación que se le da a un exoesqueleto puede variar desde rehabilitación para personas con discapacidad hasta expediciones militares.

Daniel tuvo la oportunidad de probar su diseño en la estación de simulación de vida en Marte (Mars Desert Research Station) en San Rafael Swell, EE.UU. Las dificultades que se presentarían en dicho planeta sería la falta de gravedad y la superficie terrosa que dificultarían el paso del astronauta y que provocaría que se resbale, por eso resultaba importante una estructura que brindara soporte para caminar, sobre todo para las exploraciones que se quieren hacer en el Planeta Rojo.

La idea de realizar ese proyecto surgió en el 2014 cuando le llegó una convocatoria de The Mars Society, una organización sin fines de lucro que promueve la exploración de ese planeta. Empezó a ver videos de misiones de la NASA en la Luna y a analizar cómo trabajaba el cuerpo humano. “Mi interés siempre ha sido la biomecánica, por eso me centré en el traje espacial y en cómo se desarrollaría el cuerpo humano en un ambiente como el de Marte”, puntualiza.