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Egresado PUCP participa en iniciativa de Google por sexto año consecutivo

Luis Gustavo Lira, egresado de la Especialidad de Física de la PUCP, ha sido seleccionado como mentor del Google Summer of Code 2014, programa global orientado a generar lazos entre estudiantes de pre- y posgrado y organizaciones que desarrollan software y hardware de código abierto.

Autor: Luis Yáñez | Fotos: Roberto Rojas

«La curiosidad sobre la vida en todos sus aspectos, creo, sigue siendo el secreto de los grandes creativos», dijo alguna vez el publicista Leo Burnett. Y esta frase se aplica de manera fidedigna si uno revisa la trayectoria profesional de Luis Gustavo Lira.

Creativa mente

Físico egresado de la PUCP en 1997, trabajó como practicante de finanzas en Cofide y la SBS.  “Me resultaba sencillo analizar cuadros de Excel, sacaba los resultados mentalmente”, recuerda. Viajó a la Universidad de Alicante a estudiar telecomunicaciones “como la mayoría que estudiamos Física o Matemáticas”, explica. Luego radicó en EE. UU. por una temporada y regresó a Lima en el 2003.

Pero Luis también es inventor: ha creado desde un sistema de preservación de alimentos frescos para agricultores rurales hasta una prótesis mecánica de pie; de un detector de fugas de agua para cisternas a una impresora 3D para cerámica.  En el 2011 creó un potabilizador de agua para uso doméstico que permite filtrar el líquido con una solución de cloro para purificarla. Esta innovación participó en el concurso de diseño “Create the Future” Design Contest  y ganó el concurso Business Benefit Children, auspiciado por BiD Network de Holanda.

Aquella no fue la primera vez que su talento fue reconocido. En 1995 ganó el Premio Anual de Investigación de la PUCP, en 1999 obtuvo la Beca Motorola al Emprendimiento y en los años 2001 y 2006 recibió el Premio Coca-Cola a la Ecoeficiencia.

Código abierto y software libre

Si bien Luis había llevado cursos de programación en la PUCP, su interés por ingresar a este mundo se intensificó a partir del 2005. Por ejemplo, en el 2007 colaboró con el proyecto OpenMoko en el desarrollo de una plataforma para smartphones que empleen software libre. Si bien el proyecto no continuó, marcó el inicio de este tipo de investigaciones. Posteriormente, asesoró a Texas Instruments en la creación del BeagleBoard, microprocesador de hardware y software libre de bajo costo y que consume poca energía.

Aunque los términos “código abierto” y “software libre” se empleen constantemente como sinónimos, hay sutiles diferencias.

Por un lado, la idea del código abierto (open source) se basa en la premisa de que al dejar que los programadores lean, modifiquen y redistribuyan el código fuente de un programa, este evolucionará y producirá un mejor software que el original. A nivel técnico y empresarial, sus impulsadores consideran que este esquema es una forma muy eficiente de crear aplicaciones a bajo costo.

Por otro lado, el software libre persigue valores filosóficos y sociales.  Permite usar el programa para cualquier propósito, estudiar el código fuente del programa, cambiarlo de acuerdo a las necesidades del usuario y compartir al público copias del mismo, modificadas o no. “El programa es libre porque su sistema social de distribución y de uso es ético, y porque respeta la libertad y la comunidad de los usuarios”, señaló Richard Stallman, fundador del Free Software Foundation durante su vista al Perú el año 2012.

Lira aclara que la codificación no es un campo exclusivo de ingenieros informáticos: “Hay médicos que elaboran plataformas para manejo de imágenes médicas, biólogos que trabajan proyectos de informática, ingenieros electrónicos que desarrollan microprocesadores, lingüistas que están metidos en proyectos de lenguaje natural, etc. Depende del producto”.

Verano codificado

A mediados del 2005 se lanzó Google Summer of Code (GSoC), programa global que otorga un fondo a estudiantes universitarios de pre y posgrado que contribuyan con la escritura de diversos proyectos de código abierto. De esta manera, mientras que los alumnos aprenden el proceso de desarrollo de un software “en el mundo real”, las organizaciones establecen contacto con jóvenes interesados en participar en este tipo de proyectos. A la fecha, 7500 estudiantes han creado más de 50 millones de líneas de programación para 440 proyectos.

Desde que salió la primera convocatoria, Luis estaba decidido a participar. Pero como no podía hacerlo como alumno (puesto que tenía casi diez años de egresado). Postuló como mentor dos veces sin éxito, pero a la tercera fue la vencida: “OpenMoko había participado en GSoC en el 2007 y al año siguiente yo estaba desarrollando software para ellos. Tras un proceso interno me seleccionaron como mentor”.

Como tal, su labor ha consistido en proponer un proyecto y asesorar a los estudiantes durante las doce semanas destinadas para el desarrollo del software, que suele calzar con el periodo de vacaciones de verano del hemisferio norte. “Al principio las tareas que dejábamos eran sencillas pero empezaron a llegar alumnos sumamente talentosos. Acá exigimos a los estudiantes que en tres meses hagan el mismo trabajo que un programador profesional haría en diez”.

Este año se celebrará el décimo aniversario de GSoC y por tal motivo, el número de organizaciones y alumnos participantes aumentará en 10%. Además, esta será la sexta ocasión que Luis Lira colabore como mentor y espera recibir a algún estudiante latinoamericano. “He tenido alumnos de parajes tan lejanos como India, China y Rumanía. Aún no me ha tocado ningún peruano”, precisa.

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