Arquitectura y artes
Entrevista

“Quien va a cambiar más y va a obligar a transformar a la industria de la moda es el consumidor”

Desde la fábrica donde ha retomado la producción de su marca VNRO, Edward Venero, diseñador y coordinador de nuestra Especialidad de Arte, Moda y Diseño Textil, nos cuenta cómo la pandemia está transformando las actividades vinculadas al sector textil y de confecciones. “Se han adaptado los procesos para poder diseñar de acuerdo a nuevos protocolos, y optimizar los recursos y el tiempo de producción”, comenta atrás de su mascarilla.

Autor: Yuriko Aquino
Edward Venero

Edward Venero

Coordinador de la Especialidad de Arte, Moda y Diseño Textil PUCP

Comprar ropa no es una necesidad básica en estos momentos, ¿cómo se está adaptando la industria de la moda a este escenario?

La industria textil de confecciones –más grande frente a la industria de la moda en el Perú– se está adaptando de manera muy interesante porque han comenzado a surgir otras necesidades. Muchas de las empresas grandes están produciendo sábanas para hospitales en material quirúrgico, batas, mascarillas, toallas y todo lo que está relacionado con atender la emergencia. Conforme fue avanzando la cuarentena y se dieron las autorizaciones, las marcas también empezaron a desarrollar sus proyectos. Si bien la formalidad de las pequeñas y medianas empresas en el sector es muy baja, estas han comenzado a regularizarse para poder acceder a los préstamos, programas o proyectos de refinanciamiento y subsidio.

Como mencionas, muchas marcas han apostado por la confección y venta de mascarillas, mamelucos y demás prendas de protección. ¿Esto será una tendencia de las marcas a largo plazo?

La tendencia en general va ir por un tema no solo del consumo de la prenda en sí, sino la manera en la que el consumidor va a enfrentarse al proceso de compra. Este está buscando un material que permita una mejor desinfección, que sea mucho más respirable y menos contaminante. Y estará mucho más atento a quiénes la confeccionan y si toman todas las consideraciones para que no lo afecte. Además, no está priorizando ropa para la oficina, sino ropa cómoda para estar en la casa. Es decir, quien va a cambiar más y va a obligar a transformar a la industria de la moda es el consumidor.

La inmovilización social ha hecho que la venta de ropa por comercio electrónico aumente. ¿Eso afecta la experiencia del usuario?

El no poder tener una experiencia física –probablemente en muchos meses más– hace que el usuario sea más curioso, vea la información de los materiales y pida mejores fotografías, incluso videos. Muchas marcas recién se están adaptando al comercio electrónico y, fuera de todo el proceso técnico, se enfrentan a un proceso informativo: que la información de las prendas sea clara y que estén presentes todas sus características.

En el panorama internacional, grandes marcas han aplazado la presentación de nuevas colecciones y los principales eventos relacionados a la industria de la moda han sido cancelados. ¿Cuál es el impacto de estas decisiones? 

Hay una gran revolución, se está cuestionando la moda y cuán necesarios son los eventos. Marcas como Gucci acaban de anunciar que dejarán la estructura tradicional de desfiles de primavera, verano, otoño e invierno y solo presentarán dos shows al año. Muchos de los fashion week han migrado a una plataforma virtual, pero aún están en el proceso de adaptación para crear contenido adecuado y consumible en tiempo, resolución y naturaleza. Las estrategias de comunicación ya no se concentran solo en el evento en sí, sino en tratar de trasladar este universo a experiencias más fáciles de transmitir por las redes sociales.

¿Cómo podemos ayudar a la industria de la moda en esta crisis?

La mejor manera es promoviendo el consumo local. Tenemos que crear conciencia sobre la importancia de consumir peruano. Hay veces que nos concentramos en el producto final, y no vemos que detrás de este hay un montón de procesos y personas involucradas. Desde el agricultor que va a trabajar el algodón, los criadores de camélidos, los que procesan los materiales y los vuelven hilo o tela hasta los que trabajan la confección, el diseño y la comunicación. Al comprar una prenda local, apoyamos al desarrollo de nuestra industria y así va a ser mucho más fácil salir de esta situación.

¿Cuáles son las acciones que una empresa de moda en el Perú debe considerar en esta coyuntura?

Este es un momento para poner en pausa toda la estructura tradicional que veníamos trabajando y poner nuestra atención en quien realmente hace girar esto: el consumidor. Debemos preguntarnos qué necesita, de qué manera y cómo vamos a comunicar los diferenciales de nuestra marca. Toda la estrategia de comunicación será la principal herramienta para crear contenido audiovisual, fotográfico y espacios para interactuar con tu público. Antes solo se utilizaban los concursos, pero hoy las conferencias, las transmisiones en vivo o cuestionarios ayudan un montón. Además, un componente importante, de que se habla desde hace varios años, es la sostenibilidad. Esta va a ser un eje transversal en el desarrollo de la industria porque vamos a enfrentarnos a un usuario más atento a lo que compra.