Derecho, Psicología y educación
Entrevista

“No se puede ser corrupto por accidente”

Presos, investigados y prófugos. Así es el panorama político de los últimos presidentes de nuestro país. ¿Cuál es la naturaleza de la moral? Esta es una pregunta que se ha planteado el Dr. Paul Bloom, profesor de Psicología y Ciencia Cognitiva en la Universidad de Yale, quien asistió a la Universidad en el marco de los 100 años de la Facultad de Derecho. Durante su visita, buscó tender un puente entre la Psicología y el Derecho, dos disciplinas que estudian estos temas desde miradas distintas pero que conducen a un mismo camino: combatir la corrupción. Conversamos con él.

Autor: Yuriko Aquino|Fotos: Juan Pablo Azabache
Paul Bloom

Paul Bloom

Profesor de Psicología y Ciencia Cognitiva en la Universidad de Yale (EE.UU.)

Gran parte de su investigación explora la moralidad en los seres humanos, sobre todo en los bebés. ¿Cuáles fueron sus descubrimientos?

A mis colegas de Yale y a mí nos interesaba saber de dónde viene la moralidad. Para ello, estudiamos a bebés y encontramos que incluso los más pequeños, menores de un año, pueden distinguir las buenas acciones. Tienen un sentido rudimentario de equidad y justicia porque quieren recompensar a las buenas personas y castigar a las malas.

¿Qué tan importante es la interdisciplinariedad en sus investigaciones?

Es extremadamente importante. En mi laboratorio hay personas que trabajan con psicólogos, filósofos y neurocientíficos. He colaborado, además, con estudios de Derecho, de Economía y Literatura. Las personas desde hace mucho tiempo se hacen preguntas sobre la moralidad y las enfocan en diferentes direcciones.

¿Usted considera que la psicología y demás ciencias conductuales son disciplinas importantes a tener en cuenta al momento de la creación de normas y políticas públicas?

Creo que son importantes en el sentido de que están formulando regulaciones tanto a nivel intelectual como práctico. Todos deberían estar interesados sobre la naturaleza de la moral y cómo esta afecta las relaciones. Por otro lado, los psicólogos debemos ser humildes. No es que digamos: “Hagan esto, no realicen esto”. Algunos pretendemos ser expertos, pero la verdad es que no sabemos cómo hacer que la gente sea buena o cómo desaparecer la corrupción.

El evento “Viaje al cerebro corrupto” se da en medio de una coyuntura especial en Perú: el expresidente Alan García estaba siendo investigado por haber recibido pagos ilegales de Odebrecht y se suicidó cuando fueron a detenerlo. ¿Qué lleva a que un presidente o un funcionario de alto rango actúe de esta manera?

He seguido el tema del que me hablas. Creo que hay diferentes formas de corrupción, pero el que me parece más interesante es cuando favoreces a tu familia o tus amigos, y así evitas convertirte en una persona justa y honesta en tu trabajo. Eso es algo muy natural. ¿Por qué debería preferir extraños antes que a mi sangre? Hasta cierto punto, los funcionarios de altos cargos son muy poco naturales porque generalmente no benefician a parientes.

En ese sentido, ¿una persona puede ser corrupta desde que nace?

No lo creo. Para serlo, uno debe saber que lo que está haciendo está mal. No se puede ser corrupto por accidente.

En sus estudios, ¿por qué considera que la empatía motiva a la inequidad y/o inmoralidad?

Creo que, en algunos momentos, la empatía puede ser buena, pero el problema con esta es que tenemos la tentación de empatizar naturalmente con nuestra familia y amigos, con personas de nuestra raza o que se parecen a nosotros. Entonces, es egoísta y, lejos de ayudarnos a mejorar la vida de los demás, es una emoción caprichosa e irracional que apela a nuestros prejuicios, confunde nuestro juicio e irónicamente, a menudo, conduce a la crueldad.

El Perfil

Nombre: Paul Bloom

Nacionalidad: Canadiense

Grado académico: Ph.D. en Psicología Cognitiva por el Massachusetts Institute of Technology

Trayectoria: Miembro de la Sociedad Americana de Psicología. Ha publicado más de cien artículos científicos en revistas y ha recibido varios honores, como el Stanton Prize, de la Sociedad para Filosofía y Psicología, y el Lex Hixon Prize por excelencia en la enseñanza. En 2017, recibió el Premio de Investigación Klaus J. Jacobs por sus investigaciones sobre cómo los niños desarrollan un sentido de moralidad.

¿Para que nos visitó?

Evento: Viaje al cerebro corrupto: Psicología, Neurociencia y Derecho

Organizadores: Facultad de Derecho