Arquitectura y artes
Entrevista

“Las ciudades son una increíble oportunidad para forjar movimientos cooperativos”

A lo largo de su prestigiosa carrera, donde destaca su proyecto Open Mumbai y el Premio Urban Age, el arquitecto y activista indio ha hecho especial énfasis en abordar la inclusión social a través de la planificación participativa. En el marco de Limapolis 2020, brindó la conferencia “Vivienda para todos y derecho a la ciudad”.

Autor: Oscar García Meza|Fotos: Héctor Jara
PK Das

PK Das

Arquitecto

Su trabajo es reconocido por promover una relación cercana entre la arquitectura y la ciudadanía. ¿Cómo involucra a la gente en el proceso de planificación urbana?

Mi compromiso arquitectónico, y en eso pongo siempre atención, es contribuir positivamente al desarrollo de la comunidad y abordar los más grandes problemas de los colectivos. Trato de aprender sobre las necesidades, aspiraciones y demandas de las personas -aspectos que no enseñan en la educación formal-, y todo ello lo traduzco en la planificación física y el diseño.

Entonces, la planificación debe relacionarse estrechamente con los movimientos sociales. Hay que tener cuidado con la participación. ¿De quién, por quién y con qué interés? A menudo, a los profesionales nos capacitan para tratar con grupos exclusivos de personas; es decir, la élite y la clase dominante. Pero yo estoy hablando de la participación de las comunidades marginadas, aquellas masas pobres y trabajadoras.

Debemos darnos cuenta de que el verdadero desarrollo humano y social es la accesibilidad a los servicios sociales básicos”.

Tanto en Lima, como en otras grandes ciudades, cada día se construyen más edificios. ¿Qué opina sobre este fenómeno?

Estamos en la epidemia del “construir más”. Si vemos que en la ciudad se están erigiendo más y más altos edificios, entonces creemos que está desarrollándose. Esa es una tergiversación de la palabra ‘desarrollo’. Debemos darnos cuenta de que el verdadero desarrollo humano y social es la accesibilidad a los servicios sociales básicos, la atención médica, la educación, la vivienda y la infraestructura esencial. Esta tiene que ser igual para todos. El síndrome de “construir más”, generalmente, contribuye a lo económico y financiero.

¿De qué manera tener espacios comunes compartidos fomenta la democracia y la acción cooperativa?

Las ciudades están cada vez más divididas y fragmentadas. Además, hay una mayor cantidad de muros construidos entre las personas y los lugares, fenómeno que se encuentra enraizado en diferentes tipos de discriminación, ya sea de raza, clase, género, religión, etc.

Mi idea es realizar un movimiento de desmontar la ciudad. Poniéndolo de otra manera, hablo de unificar los fragmentos dispares. Una de las herramientas para lograr esto es desbarricar los espacios públicos. La descolonización de los espacios públicos contribuiría inmensamente al movimiento más grande de la democratización de la ciudad.

Hay que hablar de colectivización. Las ciudades son una increíble oportunidad para forjar movimientos cooperativos”.

En su website menciona que ve a las personas como colectivos vibrantes. En ese sentido, ¿su filosofía y propuesta arquitectónica son una respuesta al individualismo que parece imperante en la sociedad actual?

El libre mercado propaga la autogratificación y la individualización. Esto es peligroso, ya que es una forma sistemática de desmantelar a los colectivos y la unificación de las personas oprimidas. Pienso que no debemos apoyar esa idea y, más bien, hay que hablar de colectivización. Las ciudades son una increíble oportunidad para forjar movimientos cooperativos.

Precisamente son los vibrantes colectivos de personas los que hacen que una ciudad sea verdaderamente abierta y democrática. A ello contribuye mucho una urbanización que garantice la igualdad en la accesibilidad de todos los deseos y aspiraciones del desarrollo social y humano.

En los proyectos de rehabilitación de los barrios marginales, deben participar los habitantes, pues ellos saben mejor que nadie lo que necesitan”.

Uno de los aspectos principales de su trabajo pasa por rehabilitar los barrios marginales. ¿Cómo se puede lograr esto sin caer en la gentrificación?

Debemos tener cuidado con la gentrificación, porque desplaza a las personas y las comunidades. Los edificios que se proponen podrían ser una gran carga para los habitantes en términos, por ejemplo, de costos de mantenimiento. En los proyectos de rehabilitación de los barrios marginales, deben participar los habitantes, pues ellos saben mejor que nadie lo que necesitan, sus sueños y aspiraciones para una vida mejor.