Territorio y ambiente
Entrevista

“La bioética es el puente entre las ciencias y las humanidades”

La aparición de temas como la clonación, la reproducción asistida, las células madre, la nanotecnología, la modificación genética de productos y hasta la autonomía en cuestiones sanitarias causó revuelo debido a la inexistencia de normas jurídicas diseñadas para regular dichos tópicos. Esta semana en la PUCP se presentaron los especialistas en bioética y derecho, María Casado, Jussara de Azambuja Loch y Lluís Cabré i Pericas, quienes participaron en la Mesa redonda del Comité de Ética para la investigación con seres humanos.

María Casado

María Casado

Directora del Observatorio de Bioética y Derecho de la Universidad de Barcelona y titular de la Cátedra Unesco de bioética.

¿Qué es la bioética?

La bioética se ha definido inicialmente como el puente entre las ciencias y las humanidades, precisamente porque la ciencia y la tecnología actual es capaz de hacer cosas que antes no venían dadas.  La bioética nos permite intervenir en procesos que antes estaban cerrados, como el origen de la vida o la muerte, o cuestiones que tienen que ver con la naturaleza y la genética. Hay que tomar decisiones morales, jurídicas y políticas.
Las ciencias han puesto a nuestro alcance grandes cosas que requieren respuestas complejas. Además, la sociedad es plural y la respuesta que le puede dar a la cuestión compleja no siempre es la misma. Entonces, la dificultad es doble, por un lado se trata de la base científica y por otro de la evolución social.

¿Cuáles son los instrumentos jurídicos que se utilizan para normar las cuestiones relativas a la bioética?

En sus orígenes hay grandes textos éticos como el Informe Belmont, que establece los principios de autonomía, beneficencia, respeto a las personas y justicia, la Declaración de Helsinki sobre ética en la investigación médica, y el Código de Nuremberg. Actualmente tenemos instrumentos jurídicos de alcance internacional, por ejemplo la Declaración Universal sobre Bioética y Derechos Humanos de la UNESCO, aprobada en 2005. Lo interesante de la bioética es que llama a la participación de todos porque se le pide su opinión al ciudadano que puede ser parte de algún comité de ética.

¿Cómo hacer para enfrentar el progreso tecnocientífico?

La ciencia va más de prisa que la regulación en el derecho. Cuando hemos aprendido qué es un gen y qué es la genética, ahora nos hablan de la nanotecnología. Es interesante tener la capacidad de incidir en las cosas aunque esto genere mayores responsabilidades.

¿Cuáles son los temas más resaltantes que se ven en el Observatorio de Bioética y Derecho?

A la gente le gusta hablar de los temas estrella en bioética, como el aborto, la eutanasia, la nanotecnología, la manipulación genética, la investigación con embriones o las células madre. Sin embargo, creo que es más importante entender que se está dando un cambio cultural y que la gente tiene que informarse para poder decidir. Por ejemplo, algo relativamente nuevo es que en el ámbito sanitario se reconozca que las personas tienen derechos, es necesario el consentimiento de cada persona porque no podemos presuponer nada. Era habitual encontrarse en los hospitales con un sistema implantado de paternalismo, para que la persona no decidiera. Creo que esto va de la mano con el cambio en la sociedad. Pasamos de tratarnos como en un pueblo pequeño en el que todo el mundo se conoce a ser seres anónimos. El tema del último documento que estamos preparando es cómo regular las nanotecnologías.

¿Por qué eligieron normar los aspectos de la nanotecnología?

La nanotecnología y la nanociencia es el cambio de escala en la materia y la mezcla de materia orgánica e inorgánica. Es la confluencia de física, química y biología en la miniaturización de determinadas herramientas que cambian las estructuras de la materia. Es necesario regularlo porque no sabemos el nivel de riesgo que representa. Es el dilema entre el principio de precaución y el principio de gestión de riesgo, algo que también pasó con la genética, ¿quién asume el riesgo de los transgénicos? Porque el beneficio lo va a asumir la empresa.

¿Cuáles son los límites para la investigación?

El límite es el respeto a los derechos humanos. El principio es la libertad de investigación, sin que esto signifique hacer lo uno quiere. Por ejemplo, el tema de los organismos modificados genéticamente es muy interesante porque existe una serie de protocolos, comisiones de riesgo y medidas para evitar su propagación. Lo que no se puede dar es una respuesta tan simple para un problema tan complejo. Se debe evaluar el tema y ver que el proyecto sea científicamente correcto. Cada vez surgen nuevas sensibilidades morales hacia problema que antes no existían.

Entrevista: Florence Couillaud
Foto: Franz Krajnik

 

Más información

El viernes 11 de junio, en la Sala del Consejo de la Facultad de Derecho, se llevó a cabo el coloquio “Observatorios de Bioética: Intercambio y Experiencias del Instituto de Bioética de la PUCRS (Brasil) y el Observatorio de Bioética y Derecho de la Universidad de Barcelon”. La actividad, organizada por el Observatorio de Bioética y Derecho de la Facultad de Derecho de nuestra Universidad, contó con la presencia de prestigiosas bioeticistas extranjeras: la Dra. María Casado, directora del Observatorio de Bioética y Derecho de la Universidad de Barcelona y titular de la Cátedra Unesco de Bioética; y la Dra. Jussara Azambuja Loch, directora del Instituto de Bioética de la Pontificia Universidad Católica do Rio Grande Do Sul (PUCRS). Además, participaron el Dr. Eloy Espinosa-Saldaña Barrera, integrante del Comité de Ética en Investigación de la Católica; a Dra. Paula Siverino Bavio, directora del Observatorio de Bioética y Derecho de nuestra Universidad y un nutrido grupo de integrantes del Observatorio. Este diálogo ha servido para establecer puntos de contacto con miras a realizar futuros proyectos conjuntos entre los observatorios peruano, brasilero y español.