Psicología y educación
Entrevista

“En su momento, el método piagetiano movió el piso a mucha gente”

La doctora Silvia Parrat-Dayán, profesora visitante del Departamento de Psicología, identifica aquí los cimientos y la evolución del método clínico-crítico piagetiano, objeto de discusión del seminario "Conversaciones libres con los niños" que la especialista de la Universidad de Ginebra dicta en nuestro campus.

Silvia Parrat-Dayán

Silvia Parrat-Dayán

Psicóloga, profesora visitante de la Universidad de Ginebra, especialista en psicología genética

¿Cómo se viene desarrollando el seminario sobre el método clínico de Piaget?

Con mucha interactividad. Si es posible, también aplicaremos el método clínico en clase. Este curso aborda la manera cómo se interroga a un niño y explica todos los pasos que constituyen la metodología. El método no es solo obtener respuestas sino cómo se analizan estas y cómo se interpretan. Para mí, método y teoría están íntimamente ligados.

¿Cómo se dio el acercamiento con la Universidad Católica para dictar un curso en nuestro campus?

Tuve un encuentro con una profesora de la Facultad de Psicología, Susana Frisancho, en un coloquio en Brasil. Allí nos conocimos y la idea de venir al Perú me gustó desde el primer momento porque soy argentina y me gusta colaborar con América Latina desde mi centro de investigación en Suiza. Hace veinte años que trabajo allá y me encanta transmitir todo lo que aprendí.

Ha trabajado con los archivos de Jean Piaget en la Universidad de Ginebra. ¿Qué nuevas investigaciones se han realizado últimamente?

Hay muchos investigadores de distintas partes del mundo que continúan investigando sobre el método clínico. Han visitado la universidad lingüistas, lógicos, matemáticos y psicólogos que dan cuenta de la interdisciplinariedad del pensamiento piagetiano. Personalmente, he realizado una investigación sobre la recepción de la teoría de Piaget mientras iba tomando forma entre 1920 y 1930. Hace poco, también, hubo una exposición sobre la vida de Jean Piaget que mostraba de una manera cercana quién era él, cómo trabajaba y quiénes eran sus principales colaboradores. Creo que las investigaciones y esta muestra constituyen una manera de profundizar en la obra de Piaget, a través de las críticas que le hicieron, así como con las lecturas que se realizaron después. En su momento, el método piagetiano movió el piso a mucha gente.

¿Qué relevancia tiene esta interdisciplinariedad para la educación en nuestros días?

Es fundamental, por que nos deja ver un problema desde otro punto de vista. Y eso es muy importante para el aprendizaje de los alumnos. Percibir otra alternativa al momento de responder permite evolucionar el pensamiento del chico y -también- del profesor. Así, ambos comprenden que un mismo problema puede tener soluciones diversas.

Piaget mencionó que “el desafío de la educación debería ser crear hombres y mujeres que puedan hacer cosas nuevas, y no solo repetir lo que otras generaciones hicieron”. ¿Cómo cree que eso se da en la actualidad?

Esa afirmación tiene mucho que ver con que a Piaget le fascinó que los niños puedan hacer siempre cosas nuevas. No es que lo hagan por obligación, sino que es su manera de actuar. Pero, a veces, las instituciones frenan la creatividad e inventiva de los más chicos. La evolución de la metodología de Piaget en sus estudios con los niños puede hacernos ver más claramente esto. Inicialmente, Piaget se interesó por el pensamiento a través de interrogatorios clínicos. Piaget no solo pedía justificaciones a los niños, sino también creaba pequeñas contradicciones a través de preguntas hechas con ese propósito. También podía contradecir al niño con el material. Por eso Piaget llamaba a su método clínico-crítico, por que va a criticar al niño, con el lenguaje o contrasugestiones o con el material mismo. De este modo, va a llevar al niño a cambiar y justificar el cambio de su primera respuesta.

Más información:
Blog de Susana Frisancho

Texto: Cristhian Salas
Foto: Franz Krajnik