Ciencias sociales y comunicaciones
Entrevista

“En Francia es más importante para los jóvenes obtener un diploma que adquirir experiencia laboral”

En el marco de su visita a la PUCP como expositora del "III Seminario Internacional de Redes Sociales", conversamos con la Dra. Claire Bidart, especialista en temas como la sociología de la juventud y los procesos de transición a la vida.

Autor: Fiorella Palmieri|Fotos: Tatiana Gamarra
Claire Bidart

Claire Bidart

Socióloga investigadora del Centro Nacional para la Investigación Científica (CNRS) y profesora de la Universidad Aix en Provence (Francia)

En 1995, usted inició un estudio longitudinal sobre la trayectoria de las redes personales de un grupo de 87 jóvenes franceses. ¿Cuáles fueron los hallazgos de esta investigación? ¿Cómo fue la integración de este grupo a la adultez?

Una red es todo el conjunto de personas que tienen una relación con la persona entrevistada. Esta investigación mostró cómo las personas seleccionan más sus relaciones al acercarse a la vida adulta. Es un efecto de la edad pero también de pasar de un contexto institucional, como la escuela, a otros espacios. Se perciben diferencias entre las clases sociales que se forman a partir de la profesión. Para escoger a los entrevistados, utilicé como punto de partida el fin de la etapa escolar, que suele ocurrir a distintas edades, entre los 16 y los 23 años. Las carreras que los entrevistados estudiaron permitieron su integración a redes muy diferentes en tamaño, estructuración, y composición.  Por ejemplo, la red más grande que encontré fue de 134 personas, y la red más pequeña de seis personas.

¿Y en qué contexto se produce que una persona tenga tan pocas relaciones interpersonales?

En contextos pobres de zonas rurales. Los entrevistados respondieron a 53 diferentes preguntas para determinar cuántas personas formaban parte de su entorno. En algunos casos resultó que solo se relacionaban con solo seis personas. Es muy poco, pero para ellos no es un problema, no suelen compararse con otros. Algunas personas me han respondido “amigos para qué, no los necesito”.  En su vida cotidiana estas personas tienen muy poco contacto con otras personas, pero se sienten bien con eso. Es una costumbre de las clases medias o altas tener muchos amigos. Vivir con pocas relaciones alrededor, es una manera de protegerse. La gente no comparte su intimidad con otros. Es el resultado que me ha sorprendido más con esta encuesta.

Su estudio también fue replicado en Argentina y en Canadá por otros investigadores. ¿Cuáles fueron los resultados en lugares tan distintos?

En Francia prevalece una cultura de estabilidad, de encontrar un trabajo que dura toda la vida. Pero esto ya no es posible en la actualidad. Poco a poco las personas están aprendiendo a ser más flexibles. Otra diferencia que encuentro es que los momentos de estudio y de ingreso a la vida laboral son secuenciales. Primero se estudia y después se trabaja. Mientras que en Argentina y en la ciudad canadiense de Quebec, los estudiantes también se dedican a trabajar. En estos países conseguir un trabajo fijo no es importante y la gente cambia cuando es más conveniente.

¿Cuáles son las ventajas de cada uno de estos modelos: trabajar y estudiar, o solo estudiar?

Es un gran debate. En Quebec, los estudiantes abandonan sus estudios por el trabajo, y fracasan en sus exámenes porque no han tenido tiempo para prepararse. Además, el exceso de trabajo les causa problemas de salud, e incluso tienen menos romances por falta de tiempo. Ellos trabajan no para cubrir una necesidad primaria, sino para tener dinero para el ocio, el coche o la ropa, que son importantes para ellos. Por el contrario, en Argentina, si no trabajan, no estudian. Las familias les piden que dediquen tiempo para trabajar como forma de inserción en el mundo profesional. Lo que piden los padres es diferente en cada país, no solo es una cuestión de recursos, se trata también de dar importancia a la autonomía. En Francia es más importante para los jóvenes obtener un diploma que adquirir experiencia laboral.

¿Y a qué se debe la importancia del grado académico en Francia?

Se trata de una tradición típicamente francesa que valora el academicismo. Esto quiere decir que asistir a la escuela y obtener el diploma es lo más importante. La certificación de una competencia se valora más por el diploma obtenido que por la experiencia de trabajo.

Usted también ha trabajado el tema de la sociología de la juventud. ¿Qué cambios ha notado en el estudio de las generaciones? En muchos artículos por internet, la prensa, la televisión y en el marketing se habla mucho de generaciones “X”, “Y”, millenials, nativos digitales…

Pienso que los impactos generacionales son enormes. Son diferentes unas de otras porque los contextos influyen en los proyectos de vida, así como en la conformación de las redes personales. Pero las noticias simplifican mucho estos temas, y estas clasificaciones generacionales terminan por no decir nada. Se refuerza una especie de slogan y se difunde  mucha información no científica que puede ser completamente falsa.