Abogada de la PUCP. Investigadora del Instituto de Democracia y Derechos Humanos (IDEHPUCP).
El Instituto Nacional de Estadística e Informática (INEI), en los resultados de la Encuesta Nacional Continua (2006), señala que cerca del 9% de peruanos posee alguna discapacidad, de los cuales ocho de cada diez viven en situación de pobreza y exclusión, pues no tienen acceso a servicios públicos, lo cual atenta contra sus derechos fundamentales. Estos datos se confirman de manera más amplia con información del Banco Mundial: el 82% de las personas con discapacidad en América Latina y el Caribe viven por debajo de la línea de pobreza.
Estas cifras demuestran que estamos ante un colectivo particularmente discriminado que debe enfrentar barreras de todo tipo diariamente. Pensemos en algunos ejemplos: ¿pueden las personas con discapacidad contraer matrimonio, reconocer a sus hijos o votar? ¿Nos genera algún cuestionamiento su internamiento involuntario en centros de salud mental o las esterilizaciones forzadas de mujeres con discapacidad? ¿Consideramos que es inadecuado que a las personas con discapacidad se las llame “minusválidos”, “discapacitados” o “incapaces”? Si nuestra respuesta es negativa, probablemente tenemos una visión de la discapacidad que parte desde el modelo médico, el cual centra el problema en las deficiencias de la persona y plantea la sustitución en la toma de decisiones, generalmente a través de la interdicción y la curatela.
Lamentablemente, esta perspectiva prevalece en nuestra sociedad a pesar de que en el 2007 el Perú ratificó la Convención sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad de las Naciones Unidas, la cual aborda la discapacidad como una cuestión de derechos humanos y apuesta por el modelo social que centra el problema, ya no en las deficiencias de la personas con discapacidad sino en los obstáculos y las barreras que el entorno social les coloca, lo cual imposibilita su inclusión en la comunidad. Este nuevo modelo supone el reconocimiento de las personas con discapacidad como sujetos de derechos y obligaciones, así como la implementación de un sistema de apoyo para la toma de decisiones que garanticen su autonomía y el reconocimiento de su capacidad jurídica.
Precisamente, en el contexto de la convención y de la próxima discusión del proyecto de la nueva Ley General de la Persona con Discapacidad en el Pleno del Congreso de la República (aprobada el 18 de abril de 2012 en la Comisión de Inclusión Social y Personas con Discapacidad del Congreso) y frente a la situación de exclusión de las personas con discapacidad en el Perú, el rol de los medios de comunicación es clave.
De este modo, quienes laboran en los medios de comunicación pueden contribuir a sensibilizar a la sociedad y a colocar en agenda el tema; a luchar contra los estereotipos y prejuicios, así como contra las prácticas nocivas respecto alas personas con discapacidad. Es en este contexto que surge el I Curso virtual para periodistas “Discapacidad y Derechos Humanos”, coordinado por Sociedad y Discapacidad (SODIS) y el IDEHPUCP, que tiene como objetivo formar a profesionales y estudiantes de las Ciencias de la Comunicación, en especial, periodistas, en la defensa y promoción de los derechos de las personas con discapacidad desde un enfoque social y de derechos humanos.
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I Curso virtual para periodistas “Discapacidad y Derechos Humanos”
Las personas con discapacidad enfrentan muchas barreras y no se reconocen sus derechos. Me parece importante la realización de este curso para periodistas ya que los medios no sólo ponen en agenda los temas y sensibilizan al público en general, sino que además tienen el poder de manejar y difundir el lenguaje inclusivo, la manera adecuada de referirnos a las personas con discapacidad. De otro lado, como en el caso de las personas con discapacidad, es necesario que este tipo de cursos también se realicen respecto a temas de violencia contra de la mujer. Por ejemplo, es muy común que los casos de feminicidio se presenten como situaciones generadas por “arranques de celos”, no se aborda ni dimenciona adecuadamente este problema. Los medios tienen aqui también, un rol importante.
Bastante interesante lo que plantea la Dra. Villarreal en su artículo y lo que nos dice respecto a lo que pretende el Curso Virtual para periodistas. Tiene razón cuando menciona el rol fundamental de los medios de comunicación en la lucha por erradicar la dicriminación de las personas con discapacidad, dado el poder que ellos tienen no sólo para colocar en agenda un tema concreto (“agenda setting”) sino, además y especialmente, el poder que tienen para determinar cómo pensar sobre ese tema (“framing” o encuadre noticioso).
ESTA BIEN EL INTERES EN EL TEMA. PERO NO TODAS LAS PERSONAS “DIFERENTES” SON IGUALES. MERECEN UNA EDUCACION Y ORIENTACION DIFERENCIADAS, NO ES IGUAL UN CUADRIPLEJICO CON UNA INTELIGENCIA NORMAL Y UN ATLETA ESPECIAL CON INTELIGENCIA DISMINUIDA. ES LAMENTABLE QUE LA EDUCACION ESPECIAL ESTE TAN DESCUIDADA, CLARO QUE ALGUNOS SE MARKETEAN BIEN Y RECIBEN DONACIONES QUE NO LLEGAN A SU DESTINO…
buenoes el tema de poner, elcurso virtual, para perodistas, sobre el tema de discapacida, esperemos, que lleven , o cuantos se apuntan en este curso, difinitivamente, la sociedad es muy insencible para con nosotros, pero tanvien , les comunicoque no hay ninguna intitucion bancari que nos preste dinero para relisar algun proyecto de negocio , la caja trujillllo y el programa buen amigo presta pero te piden un monton de papeles, yo comprendo que toda intitucion cuida su dinero pero debe aver un capital semilla, paratodo emprendedor con discapacidad, gracias.