Opinión

Francisco y la religión profética

Alessandro Caviglia

Alessandro Caviglia

Profesor del Departamento de Teología

Francisco ha estado realizando la misión de la Iglesia en estos tiempos difíciles, además de ir convocando a todos a unir sus fuerzas en estas circunstancias
En su visita trae consigo el llamado para todos los creyentes de este país de conectarse con esas exigencias proféticas de colocarse del lado de la justicia política y la justicia social

El Papa estará de visita en nuestro país. Ello es importante por el fortalecimiento de las relaciones entre el Estado Peruano y el Estado Vaticano, y por la presencia de la religión católica en la sociedad peruana. Así, la visita de Francisco tiene un doble carácter: diplomático y pastoral.

La dimensión pastoral de la visita es fundamenta debido al mensaje que el Papa trae consigo, el que se encuentra en sus declaraciones y textos, mensaje que subraya la opción preferencial por los pobres y excluidos con la que la Iglesia se encuentra comprometida. Además, el Papa ha manifestado críticas al sistema económico actual imperante en todo el mundo y al modelo de crecimiento que tiene como efecto inevitable la erosión de la naturaleza. Francisco señala con claridad que, a causa del sistema socioeconómico imperante, el modelo de crecimiento desarrolla una operación doble: en primer lugar, erosiona el planeta, genera el cambio climático y crea zonas en las que las condiciones de vida son sumamente precarias; y, en segundo lugar, desplaza a las personas más pobres a las zonas más dañadas del planeta.

Pero el Papa ha tenido también voz frente al incremento de la violencia en diferentes regiones del mundo y ha sabido criticar a los grupos que ejercen dicha violencia así como a las sociedades y Estados que se han mostrado renuentes a ayudar a los millones de personas que circulan por el planeta entero buscando escapar de las regiones más convulsionadas. Al mismo tiempo, ha alzado su voz contra los ataques terroristas que han venido sucediendo en el mundo.

Con sus palabras y acciones, Francisco ha estado realizando la misión de la Iglesia en estos tiempos difíciles, además de ir convocando a todos a unir sus fuerzas en estas circunstancias. Pero ello lo hace recogiendo el legado de la Iglesia y las enseñanzas de Cristo. Es probable que muchos encuentren novedad en lo que dice y hace el Papa. Tal vez, la forma en la que transmite el mensaje de la Iglesia sea nueva, porque los desafíos que el mundo plantea han cambiado. Pero no se trata de un mensaje nuevo, sino que se cristalizó con plena claridad en el Concilio Vaticano II. Este llama a la Iglesia a acompañar a un mundo sufriente y activar las potencias proféticas del mensaje cristiano.

El Concilio Vaticano II hizo patente las exigencias de la religión profética para la Iglesia católica. La religión profética representa las potencialidades de cualquier religión siempre que se oriente a la justicia política (haciendo valer los derechos fundamentales de las personas) y la justicia social (cuestionando cualquier forma de exclusión social). Francisco ha enfatizado, de manera particular, las exigencias proféticas que brotan del Concilio debido a los problemas que el mundo actual presenta. Es por eso que en su visita trae consigo el llamado para todos los creyentes de este país de conectarse con esas exigencias proféticas de colocarse del lado de la justicia política y la justicia social.