Opinión

Educación superior y mercados laborales: ¿sobreeducación o falta de competencias en el Perú?

Manuel Silva

Manuel Silva

Licenciado en Comunicación para el Desarrollo por la PUCP

"Mientras que en países como Perú las carreras de Derecho y Administración de Empresas son las más demandadas, pocos miran como opción a las carreras asociadas a las disciplinas de ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas".

Existe un consenso en que más y mejor educación es positiva para el fortalecimiento del capital humano, el desarrollo de las personas y del país. La educación, además de ser un derecho fundamental, juega un rol importante no solo para el crecimiento económico, sino también para alcanzar una serie de mejoras en salud, seguridad y, en general, contribuir al bienestar e inclusión social de todos los ciudadanos.

Sin duda, la desigualdad en el acceso a la educación en el país sigue siendo uno de los principales desafíos del sector. El nivel de inversión en educación en el Perú, que en 2015 alcanzó el 3.6% del PBI, sigue estando muy por debajo del promedio de los países miembros de la Organización para Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), que en promedio se encuentra en 5.5% el PBI.

Dada la relación positiva que existe entre educación y crecimiento económico, es importante reforzar la inversión y expansión de la educación, sobre todo la superior, si se considera además la demanda de nuevos perfiles y sectores productivos de la economía. Un tema a considerar es la pertinencia de la educación, entendida como aquella que proporciona a los individuos las competencias necesarias para tener un desempeño satisfactorio y alineado a la demanda vigente de perfiles en el mercado. Según el Banco Mundial (2015), cerca del 30% de empresas formales en el país no encuentra los trabajadores con las competencias que requiere, mientras que otros estudios señalan que 2 de cada 3 empresas tienen problemas para encontrar talento, lo que supera el promedio global, situado en 38% (Manpower, 2015).

El segundo tema importante a tener en cuenta es lo que se conoce como sobreeducación, que ocurre cuando una persona termina ocupando un puesto de trabajo para el cual tiene más formación de la requerida, lo que limita su desarrollo, aprendizaje e ingresos. Esto se pone en evidencia en las cifras compartidas por el Ministerio de Trabajo y Empleo (2014), respecto del nivel de subutilización de las competencias en el mercado laboral, que afecta a 42% de trabajadores con educación universitaria completa.

Muchos factores pueden explicar esto, pero hay uno en particular que ha cobrado especial relevancia por la revolución digital que ha impactado en todos los sectores productivos en el mundo. Las áreas de conocimiento más demandadas han cambiado. Mientras que en países como Perú las carreras de Derecho y Administración de Empresas son las más demandadas, pocos miran como opción a las carreras asociadas a las disciplinas de ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas, conocidas como STEM, según sus siglas en inglés. Es clave hacer una elección informada sobre el camino a seguir, para lo cual los repositorios de información cuantitativa y cualitativa, además de espacios de discusión y acompañamiento a jóvenes, son necesarios.

Como vemos, son varios los frentes a examinar cuando hablamos de mercados laborales y educación superior. Para conocer más sobre el tema, los invito a que participen este miércoles 9 de mayo en el conversatorio “Job markets & Higher Education”, organizado por la asociación Pasuk (Peruvian Alumni & Students in the UK), en el que junto con otros expositores estaré compartiendo esta y otras perspectivas sobre el tema.