Letras y humanidades
Entrevista

“Yo soy fruto de vivencias del mundo indígena, europeo y afrobrasileño”

Experto en temas de etnicidad y de historia, el Dr. Leandro Mendes Rocha considera importante poner en valor los conocimientos ancestrales del universo indígena, muchas veces opacados por la cultura hegemónica occidental. La semana pasada visitó la PUCP y demostró, con el ejemplo, que hablar idiomas distintos no impide el entendimiento intercultural.

Autor: Fiorella Palmieri|Fotos: Roberto Rojas
Leandro Mendes Rocha

Leandro Mendes Rocha

Profesor titular de la Universidad Federal de Goiás (Brasil)

¿Qué lo motivó a acercarse a los temas del mundo indígena?

Parte de mi familia es de origen portugués, pero nací en la región amazónica de Maranhao, con un universo cultural e imaginario colectivo poblado de seres espirituales. En mi infancia conocí estas historias. Yo soy fruto de vivencias que incluyen elementos del mundo indígena, europeo, afrobrasileño e inclusive, personalmente, tengo una iniciación dentro del candomblé, que es una religión de origen afrobrasileño. Eso ha facilitado mucho mi acercamiento a estos temas y me permite crear vínculos.

¿Cuál es el significado del término ‘etnogénesis’?

Las etnogénesis son procesos de identidad y emergencia étnica que intentan abarcar fusiones que marcan el surgimiento de nuevas etnicidades. Es un término que los historiadores usamos a partir de nuestro diálogo con los antropólogos. El historiador inglés Eric Hobsbawm habla de “invenciones y tradiciones”, lo que implica un encuentro de culturas que se construyen y reinventan continuamente. Todas las etnias se reconstruyen y reconfiguran a lo largo del proceso histórico.

¿De qué manera se observa la etnogénesis a partir del ejemplo de los camba-chiquitanos de la frontera de Brasil y Bolivia?

Los camba-chiquitanos son una etnia con un proceso de construcción de identidad de frontera. Esto hace que pasen por una resignificación de sus tradiciones. Los chiquitanos brasileños se identifican con otros pueblos semejantes y con sus congéneres –los chiquitanos bolivianos–, pero también se identifican como brasileños. Es una situación muy común en los pueblos de frontera en Latinoamérica.

En el ámbito de la política indigenista, ¿cómo evalúa la representación de estas poblaciones en un país tan extenso y multicultural? ¿Cómo elaborar políticas públicas para el reconocimiento jurídico de los pueblos indígenas?

Los Estados-nación tienen muchas dificultades para enmarcar estos temas jurídica y políticamente, en el sentido de si los clasifican como “indios” o “no indios”. La política indígena brasileña necesita incluir esas realidades y, actualmente, hay una mayor apertura por reconocerlas. Los camba-chiquitanos, como otras etnias, han vivido procesos de lucha por su reconocimiento, por encontrar un espacio y una ciudadanía en el país. No es una situación diferente en Perú o Bolivia. En Brasil tenemos cerca de 300 idiomas y etnias con diferentes grados de desarrollo, contacto, inserción en el mundo no indígena y el mercado.

Usted tiene experiencia en la formación de docentes indígenas y ha escrito sobre el tema. ¿Cómo es el sistema  educativo que propone para la inclusión de los pueblos indígenas?

Estamos al frente de un proceso de larga tradición en América Latina para formar una escuela indígena diferenciada según los propios patrones culturales de cada cultura indígena, lo que aquí se denomina educación intercultural bilingüe. En cierta forma, la Universidad Federal de Goiás es pionera en ofrecer una formación superior de profesores, que se caracteriza por ser totalmente interdisciplinaria y transdisciplinar, así como intercultural. Ahí ingresa la cuestión bilingüe. Cada etnia va a entrar en ese proceso usando su lengua materna, que puede ser portugués, lengua nativa o una mezcla. No hay homogeneidad sino una gran diversidad. La educación parte de no separar o crear hegemonías de conocimientos entre los saberes locales y los llamados “saberes universales”. En esa línea, el conocimiento occidental y científico –del cual la universidad es heredera– puede crear barreras y dificultar el diálogo con otras formas de conocimiento.

¿Cómo se lleva esta propuesta a las escuelas indígenas?

Siempre partimos de la realidad del alumno indígena, de los niños. Es la realidad la que marca y no una situación externa. Día a día, cuando una ama de casa va al mercado local, practica las matemáticas, la física, la geografía, ¿qué separó todo eso? La ciencia. ¿Por qué no integrar estos conocimientos nuevamente? El filósofo Edgar Morin propone recuperar esos puntos. Es una decisión política realizar un trabajo pedagógico a partir de la inclusión de esos presupuestos. En la Universidad de Goiás, estamos creando una maestría en educación intercultural y espero que en pocos años haya docentes indígenas –algunos en maestrías y doctorados– que asuman las cátedras de cursos de su cultura. Cuando eso suceda habremos logrado una mayor igualdad. Ese es mi ideal de futuro.

El Perfil

Nombre: Leandro Mendes Rocha

Nacionalidad: brasileña

Grado académico: doctor

Trayectoria: Historiador y magíster por la Universidad de Brasilia. Realizó una etapa posdoctoral en la Universidad de La Rochelle (Francia). Es profesor en la Universidad de Goiás (Brasil), y ha realizado investigaciones en política indigenista, fronteras y espacios interculturales, formación de docentes indígenas y educación para las relaciones étnicas.

¿Para que nos visitó?

Evento: Charla “Identidad y procesos de etnogénesis indígena en Brasil”

Organizadores: Maestría en Historia e Instituto Riva-Agüero