18 de septiembre del 2017

“Nadie iniciaría una guerra nuclear contra una potencia que posee armas nucleares”

Farid Kahhat

Docente del Departamento de Ciencias Sociales de la PUCP

El docente del Departamento de Ciencias Sociales, Dr. Farid Kahhat, predice larga vida para el régimen norcoreano y analiza, sin alarmismo de por medio, el contexto en el que este realiza sus ensayos nucleares.

¿Cuál es el objetivo de los ensayos nucleares que realiza Corea del Norte? ¿Tenemos que preocuparnos?

Si por preocupación nos referimos a la posibilidad de una guerra nuclear, creo que no. Sigue vigente en principio la idea de la destrucción mutua asegurada y nadie iniciaría una guerra nuclear contra una potencia que posee armas nucleares por temor a la represalias. Por un lado, el gobierno norcoreano busca un arsenal nuclear como garantía de supervivencia del régimen y como herramienta que le dé poder en la mesa de negociaciones. Bombas atómicas tiene Corea del Norte desde el año 2006, lo que ahora estaría intentando desarrollar, y eso es lo que negociaría con Estados Unidos y otros países, es la miniaturización de estas bombas para que puedan calzar en un misil que tenga alcance intercontinental, es decir, pueda llegar a las costas norteamericanas. Creo que Corea del Norte buscaría negociar esta segunda parte de su programa nuclear, pero difícilmente pondría sobre la mesa de negociaciones su carácter de potencia nuclear.

¿Por qué parece que Estados Unidos es el país más afectado por la postura de Corea del Norte?

Por un lado, porque es el enemigo histórico del régimen norcoreano. La guerra de Corea es una que el régimen habría ganado de no haber mediado una intervención internacional liderada por Estados Unidos. En esa intervención, tras la agresión inicial de Corea del Norte, Estados Unidos causó un daño abrumador. Asimismo, Estados Unidos se siente aludido cuando Corea del Norte dice que está desarrollando misiles de alcance intercontinental y que está buscando miniaturizar bombas atómicas para que calcen en la cabeza de esos misiles. Además, cabe de mencionar que probablemente a Donald Trump le vaya mejor en crisis internacionales que en política interna, ámbito en el cual no tiene ningún logro que mostrar.

¿Qué puede hacer la comunidad internacional?

Corea del Norte está ya bajo varios regímenes de sanciones. Por un lado, hay sanciones de países individuales como Estados Unidos, y, por otro lado, hay sanciones aprobadas por el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas aprobadas desde el año 2006. El tema es que las sanciones hasta ahora no han tenido el efecto deseado y es debatible si lo tendrán en el futuro. Creo que, eventualmente, Corea del Norte buscará una negociación, pero el tema es si Estados Unidos acepta una Corea nuclear.

¿El tema nuclear responde a una política del gobierno actual o a alguna continuidad?

Desde que existe Corea del Norte, ha tenido un solo régimen político: el de la dinastía Kim. Han gobernado únicamente tres personas desde la creación del Estado: abuelo, padre e hijo. Entonces, ha sido una política relativamente constante, solo que no siempre contó, como ahora, con un programa nuclear.

A pesar de ser un país al margen del mundo globalizado, pareciera que esto no le afecta a Corea del Norte.

Está aislado, sí, y le afecta, pero el tema es que afecta sobre todo a la población y este es un régimen que no depende de la voluntad de la mayoría para gobernar. Puede permitir que su población sufra un costo elevado con tal de mantener sus objetivos de política de seguridad y defensa. La prioridad en este momento no es la calidad de vida de la población, sino la supervivencia del régimen por vía militar en caso de ser necesario.

Pero ¿qué tan viable es que el régimen se mantenga?

Corea del Norte es la prueba viviente de que se puede vivir al margen de la globalización. Se vive muy mal, pero se vive. Es un régimen que no depende de la inversión extranjera para subsistir, ni del comercio exterior. No está inserto en los circuitos financieros globales, su población no tiene acceso a medios de comunicación global en tiempo real ni a redes sociales, por lo menos no de manera masiva y libre. Hoy en día hay informes de hambruna en Corea del Norte que no solo es producto de las políticas del régimen, también hay sequías de proporciones históricas, pero estas no causarían hambruna de no mediar una economía paupérrima, y no solo por las sanciones internacionales, sino porque es un sistema económico contraproducente. Puede mantenerse así indefinidamente. Es un régimen que ha sobrevivido durante 70 años hasta ahora. Se puede existir al margen de la globalización, se paga un costo muy elevado y Corea del Norte parece dispuesto a hacerlo, por lo menos hasta ahora.

¿Kim Jong-un, más que continuar lo hecho por el padre, continúa lo hecho por el abuelo?

Depende. Lo que es cierto es que el padre sí buscó una negociación con Occidente y quien la dio por finalizada no fue Corea del Norte, sino el gobierno norteamericano bajo el régimen de George W. Bush. El abuelo gobernó durante la Guerra Fría, el padre gobernó en la Posguerra Fría y creyó que eso abría una ventana de oportunidad para resolver, de manera negociada, los problemas con sus rivales históricos. Al descubrir que eso no ocurría, sí creo que es posible sugerir que el nieto está volviendo a políticas más duras, pero con el fin de buscar una salida negociada.

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