08 de mayo del 2017

“Los problemas que Mafalda presentaba aún siguen vigentes, no se han terminado de resolver”

Isabelle Cosse

Docente e investigadora de la Universidad de Buenos Aires, Argentina

El Congreso Internacional de la Asociación de Estudios Latinoamericanos (LASA) 2017 propició la visita al Perú de muchos académicos reconocidos. Entre ellos, la Dra. Isabella Cosse, quien extendió su estadía para dictar un taller sobre un tema que ha investigado con especial interés: las clases medias.

Las clases medias no son iguales en América Latina, ¿hay algo que las una, algún hilo conductor?

Efectivamente, son heterogéneas; y hay que entenderlas en un cruce entre lo socioeconómico, lo político y lo cultural. Una de las cuestiones que podemos pensar a nivel de América Latina es la centralidad que han tenido en la cultura política de las últimas décadas, o que han variado su significación en los distintos contextos internacionales, e incluso dentro de los contextos nacionales particulares, en distintos momentos históricos. En las últimas décadas, las clases medias han estado fuertemente atravesadas por los procesos económicos o la crisis neoliberal. En los años 80 y 90, han sido redefinidas, hay algunos sectores que han visto desarmadas sus condiciones de vida y otras clases medias han emergido de estos procesos.

Cuando hablamos de la cultura, ¿a qué nos referimos? ¿al papel de las clases medias con la cultura, a su relación con la cultura o a la cultura que forman las clases medias?

Me parece que las tres dimensiones son importantes. Uno puede pensar en la cultura propia de las clases medias: cómo se perciben, sus costumbres, la significación de la identidad de las clases medias, y también pensar en el papel que las clases medias han jugado a nivel cultural.

Su interés por estudiar el papel de la clase media también se refleja en su libro Mafalda: historia social y política.

Es que pensando Argentina, le he otorgado un papel significativo a Mafalda. Ella no solo dialoga o expresa determinados fenómenos de la clase media de los 60, sino que también le dio una figura, la corporizó. Entonces, realmente creo que Mafalda tuvo un papel muy activo en la constitución de la clase media progresista, modernizada, en la que emergieron generaciones de jóvenes inconformistas o niños medio descarados que les responden a sus papás. Es en ese punto que la propia historieta nos permite hablar de vasos comunicantes en América Latina y en otras partes del mundo en relación con la cultura, la vida o las costumbres de la clase media.

Mafalda tiene una especie de nacionalidad latinoamericana.

Mafalda expresa determinados fenómenos que signaron América Latina, pero también tuvo mucho éxito en España, Francia e Italia. Incluso en ciertos momentos en los años 60, en Italia, creían que era francesa, porque, de algún modo, los procesos que Mafalda mostraba eran fenómenos que no solo involucraban a la clase media latinoamericana, sino también a una clase media italiana. Los italianos sentían tan propio un fenómeno de este tipo que si Mafalda era extranjera tenía que ser europea, no podía ser un personaje de América Latina donde había indios o gauchos. Tenían una visión bastante estereotipada de lo que América Latina significaba. En cada lugar Mafalda fue adquiriendo significaciones propias, en parte porque hay fenómenos globales y transnacionales, en parte también porque siempre el humor exige ser completado por quien lee o recibe la humorada, y que proyecta sus propias situaciones. Además, el humor de Quino pone en juego ciertos dilemas universales: la guerra y la paz, la pobreza, la hipocresía. Esto ha permitido que sea releído en distintos contextos porque los problemas que Mafalda presentaba siguen aún vigentes, no se han terminado de resolver o no se han resuelto nada.

Mafalda es de mediados de los 60, pero usted tiene otro libro sobre la misma época: Pareja, sexualidad y familia en los 60. ¿Cuál es su interés en aquellos años?

En América Latina, los años 60 y 70 tuvieron una significación enorme. Hubo cambios en la economía y un esfuerzo de modernización y desarrollismo que puso más en relieve las desigualdades históricas. Significó profundas transformaciones urbanas, en la industria, en la producción rural, feroces conmociones culturales en términos de costumbres, y también una muy virulenta y muy significativa radicalización política. Es el momento del surgimiento de la Cuba socialista, de los movimientos estudiantiles, del movimiento de emergencia, movilizaciones campesinas, agrarias y obreras. Es uno de esos momentos en los que la dirección de la historia parecía ubicarse, para muchos intelectuales, latinoamericanos y europeos, en América Latina.

¿PARA QUÉ NOS VISITÓ?
Evento: Seminario Clases medias y cultura en América Latina
Organizador: Escuela de Posgrado, Maestría en Historia

 

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