Entrevista

“La desaparición forzada significa la persistente presencia de la ausencia”

Desde hace más de diez años, el fotógrafo argentino Gustavo Germano lleva a cabo el proyecto Ausencias. En él realiza un paralelismo: en una, se muestra una foto del pasado donde se ve a personas en su cotidianidad. En la otra, aparece una imagen de la misma gente en la actualidad, pero sin la presencia de aquel ser querido que fue detenido desaparecido. De esta manera, Germano pone rostro a la violencia perpetrada por el Estado en diversos países de América Latina.

Autor: Oscar García|Fotos: Víctor Idrogo
Gustavo Germano

Gustavo Germano

Fotógrafo y activista

El punto de partida de tu proyecto fotográfico Ausencias es la desaparición de tu hermano Eduardo, ¿pensaste en hacer una serie de tinte autobiográfico o un proyecto más global?

Efectivamente, el disparador fue el caso de mi hermano Eduardo, pero siempre tuve claro que no sería el eje principal. A partir de mi experiencia, quería hablar del impacto que tiene, en todas las familias de detenidos desaparecidos, el terrorismo de Estado cometido por la dictadura militar argentina. Lo que hice fue buscar la manera de unir las dos partes de mi vida: la condición de familiar de un detenido desaparecido y la fotografía. Así surge la idea de Ausencias, que tuvo una primera versión en el 2006.

En casos como el de tu hermano, denominarlos solo como desaparecidos es casi un eufemismo. ¿Por eso en tu trabajo haces énfasis en llamarlos detenidos desaparecidos?

Como dice el poeta Juan Gelman, la palabra ‘desaparecido’ es muy tramposa, porque esconde cuatro procesos: el secuestro, la tortura, el asesinato y, finalmente, el ocultamiento del cuerpo. He remarcado la denominación de detenido desaparecido porque aclara que no se perdió buscando margaritas en el campo, sino que fue detenido ilegalmente por las fuerzas públicas. El Estado, que tendría que dar garantías a los ciudadanos, es el que urde este plan muy perverso.

¿Cómo fue la metodología para hacer Ausencias?

Lo primero es hacer un trabajo muy cuidadoso de investigación para zambullirnos en los álbumes familiares. Después de seleccionadas las imágenes, identificamos los lugares donde se hicieron las fotos originales y llevamos a las personas ahí. Un trabajo muy arduo es hacer los dípticos para construir los dos paralelos. De esta manera, en Ausencias, muestro lo que significa la desaparición forzada, que es la persistente presencia de la ausencia que te acompaña toda la vida. Las dos fotos, del pasado y el presente, están marcadas por el paso del tiempo, en el cual a la persona detenida desaparecida no le fue permitido vivir y que sus seres queridos no pudieron disfrutar de su compañía.

Al tratarse de un tema muy delicado, ¿cómo fue el proceso de convencer a los involucrados?

En general, los familiares de las víctimas del Estado son personas que tienen una voluntad inquebrantable de lucha por sus seres queridos. Suelen ser muy receptivos para colaborar en este tipo de proyectos. Si bien para ellos es una situación de alto voltaje emocional, con el paso del tiempo les brinda un efecto positivo y catártico.

En una época en que tenemos tantos estímulos visuales, ¿cuál consideras que es la razón para que Ausencias haya impactado tanto?

Sucede que te lleva al álbum familiar, que es el uso más común de la fotografía en el mundo. Por eso es muy fácil empatizar, pues te hace pensar qué pasaría si una de las personas que aparecen en tus propias fotos no pudiera volver a hacer la imagen. Considero que genera impacto por ser fotografías cercanas.

Cuando se habla de desaparecidos se recurre a grandes cifras. En tu caso has decidido mostrar el lado doméstico de la tragedia.

En Ausencias, yo te invito a que mires a 15 familias que han sufrido estos crímenes del Estado. Se habla de personas concretas y no de cifras. Es fácil hablar de cientos o miles pero cuando, en la exposición, ves uno, dos, tres, cuatro casos, la sala te parece interminable. De esta manera, se demuestra la magnitud de la tragedia.

Ausencias empezó en Argentina y posteriormente se replicó en Brasil, Uruguay, entre otros países sudamericanos. ¿Cómo se dio este proceso?

Pensé que si he encontrado una forma de mostrar estas ausencias, ¿por qué no utilizarlas para colaborar? Aunque supuestamente ya sabíamos cómo hacerlo, realizar el proyecto en distintos países fue complicado, pues hay miles de condiciones diferentes. Lo que no cambia es el sentimiento de los familiares frente a la desaparición forzada.

El Perfil

Nombre: Gustavo Germano

Nacionalidad: argentina

Trayectoria: ha trabajado como fotoperiodista y editor gráfico para distintos medios. En el 2006, realiza su proyecto fotográfico Ausencias (Argentina), al cual le sigue una versión en Brasil, Uruguay y Colombia. Su trabajo ha sido expuesto alrededor del mundo, como la sede de las Naciones Unidas, la OEA, la 61ª Convención de la Unesco, el Museo África de Johannesburgo, el Centro Cultural Gabriel García Márquez, la Feria Internacional del Libro de Frankfurt, el Memorial de la Resistencia, entre otros.

¿Para que nos visitó?

Evento: Conferencia “Memoria Fotográfica: el uso del archivo fotográfico familiar en la visibilización de las víctimas por desaparición forzada”

Organizadores: Grupo de investigación Antropología Visual, Departamento de Ciencias Sociales y Vicerrectorado de Investigación