Entrevista

“Los indígenas buscamos el desarrollo, pero no a costa del medio ambiente ni nuestra salud”

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Eduardo Nayap

Eduardo Nayap

Congresista awajún

El primer representante indígena amazónico en el Congreso de la República quiere ser recordado por sus votantes como un luchador infatigable por los derechos indígenas. Nayap Kinin nació en Amazonas pero estudió, primero en Trujillo y luego en Costa Rica durante varios años.

¿Cuál es la mayor urgencia en la agenda respecto a la problemática indígena amazónica?
Para involucrar al pueblo indígena a la marcha del desarrollo del Perú es necesario que se haga muchas inversiones pues vivimos alejados. La construcción de una carretera es primordial a pesar del alto costo económico. Uno de los puntos de reclamos del Baguazo fue la carretera y, a pesar de los muertos, hasta el momento no se hace nada.

¿A qué se debe el retraso?
El gobierno no está dispuesto a gastar tanta plata en un número pequeño de pobladores. Claro, en asuntos electorales, lo más de 100 mil habitantes que tiene Amazonas no decidimos nada.

En concreto ¿qué se necesita?
No es posible que no haya colegios en todas las comunidades indígenas, no es posible que no haya más indígenas en la universidad. Los colegios que tenemos son casi un engaño: dos o tres profesores enseñan todas materias de secundaria. Cuando nuestros hijos se presentan a los exámenes de ingreso a la universidad no ingresan, entonces yo me pregunto ¿cómo van a competir con los demás estudiantes del país con esa deficiente formación académica? De otro lado, queremos tener médicos pero médicos indígenas, que hablen español y nuestra lengua, que atiendan utilizando la medicina occidental y la medicina natural awajún.

¿De qué manera el Baguazo transformó nuestra mirada sobre la problemática indígena?
No podemos negar que el Baguazo puso lo indígena en agenda. Eso es algo muy doloroso para nosotros pues fue un evento terrible. Podríamos pensar que una de las razones por la que se dan los desencuentros con los grupos awajún es que no nos conocen.

Claro, ¿quién va a respetar a alguien que no conocen?
El tema de la injusticia es grande pues durante la confrontación bélica entre Ecuador y Perú, los awajún y wampis participaron de manera activa siendo colaboradores del Ejército peruano. El indígena quiere entrar en la modernidad para ello necesita desarrollar sus capacidades. La otra salida sería excluirnos del camino que está tomando la nación, hay que involucrarnos, integrarnos, aportar y luchar. Vamos por ese camino.

Hace algunas semanas en un comunicado firmado por algunos líderes awajún y wampis de la Región Amazonas se expresa su rechazo a todo tipo de actividad extractiva en sus territorios. ¿Cuál es su posición al respecto?
No me opongo a la explotación minera, creo que hay que entrar en razón. Dios nos regaló eso y hay que valernos de eso, no creo que Dios nos haya puesto oro o petróleo en el subsuelo para dejarlo allí. Lo que no queremos es que al sacar eso que nos podría beneficiar nos vaya a perjudicar el medio ambiente, queremos que no contamine nuestro suelo, nuestro río, nuestro aire. Necesitamos una minería responsable para lo que necesitamos que el estado sistemáticamente vigile y fiscalice la actividad minera.

Pero ya hay explotación en Amazonas ¿no?
Ya hay trabajo de extracción minera y petrolera desde hace casi 40 años. No nos preguntaron a los indígenas si queríamos. Ya están Pluspetrol, Petroperú, Afrodita entre otras. Pero las otras concesiones que se están proyectando no queremos que se aprueben por encima de nosotros queremos que se aplique la Ley de Consulta Previa.

¿Hay minería informal?
Sé que hay comunidades que, por un porcentaje de las ganancias, le han dado permiso a compañías pequeñas para que pongan una draga y ya están trabajando. Es una minería informal pequeña pero que contamina. No queremos que suceda como en Madre de Dios donde no se pudo detener a tiempo porque la gente en la capital no sabía lo que pasaba.

Su posición choca con lo que dijeron algunos líderes awajún y wampis en su comunicado del 9 de julio.
Estoy consciente de que la posición que están tomando los líderes de mi pueblo podría convertirse en el corto plazo en un conflicto social. Según mi concepción no creo que debamos tener una naturaleza que tenga solo fines estéticos o de contemplación yo creo que hay que aprovecharla pero responsablemente. En ese sentido estoy en desacuerdo con mi pueblo, aunque respeto su opinión. Mi pueblo dice radicalmente “no quiero que se toque mi territorio” y yo propongo que se haga responsablemente y en zonas claramente delimitadas. Me opongo a que se haga en cualquier zona, para eso necesitamos ordenamiento territorial.

Se habla de tala ilegal en Amazonas, ¿es verdad?
Hay tala ilegal. Salen camiones cargados de madera desde Condorcanqui y llegan hasta Lima y ¡nadie vio nada! Sacan madera fina: caoba, cedro, la cosa puede empeorar.

¿Qué significa para usted que la explotación sea responsable?
Ordenamiento territorial. Por ejemplo, el Parque Nacional Ichigkat Muja tuvo más de 152 mil hectáreas de tamaño inicial, pero llegó Alan García y redujo el área y concesionó a privados más de 70 mil hectáreas. Eso es una actitud irresponsable. Estamos luchando para que el área original sea respetada y se devuelva porque estamos poniendo en peligro el agua para las generaciones futuras. El Cenepa, el Pastaza, el Domingusa todos esos ríos nacen allí y se verían afectados.

¿Se han concesionado áreas protegidas?
Sí. Estamos sorprendidos de que siendo científicos (los técnicos de los ministerios) no se den cuenta de que hay zonas que son territorios donde nacen cuencas hidrográficas y que no se deben tocar para salvaguardar territorios que nos van a dar agua por el resto de nuestra vida. Por siglos los indígenas hemos cuidado esas zonas, ahora llegan los científicos y concesionan esas tierras y no se dan cuenta, o no quieren darse cuenta, que a mediano y largo plazo nos va a afectar a los indígenas y al mundo entero. Nos sorprende la vehemencia con la que defienden la extracción aún a costa de un daño ecológico irreversible. Los indígenas necesitamos y buscamos el desarrollo pero no a costa de sacrificar nuestro medio ambiente ni nuestra salud.

¿Cómo se va a solucionar este desencuentro?
Vino una comisión para invitarme a una reunión que tendrán durante la segunda semana de Agosto para decidir la posición final de los pueblos awajún y wampi. Quieren que bajo mi liderazgo se tome la decisión final. Vamos a discutir esos temas y aquí la idea es que nadie está convenciendo a nadie, yo solo estaré expresando mi posición. Yo creo que sí vamos a llegar a un acuerdo. Lo que no quisiera es que las posiciones se radicalicen tanto como lo han hecho nuestros compatriotas de Cajamarca. Yo respeto a mis hermanos indígenas, estoy con ellos, pero mi posición es más abierta y diferente. Yo soy tan awajún como ellos.

¿Qué pasaría si el resultado de estas reuniones es una posición anti minera?
Yo la respetaría pero les dejaría claro que no pienso así.