Letras y humanidades, Psicología y educación
Entrevista

“En nuestra sociedad existe una idealización de la maternidad”

Interesada desde muy joven en los temas de justicia social y estudios forenses, la Dra. Estela Welldon decidió enfocarse en el estudio de conductas antisociales, por medio del trabajo psicoterapéutico con criminales, con énfasis en el tema poco explorado de las perversiones femeninas.

Autor: Gabriela Pérez|Fotos: Víctor Idrogo
Estela V. Welldon

Estela V. Welldon

Fundadora y presidenta honoraria vitalicia de The International Association for Forensic Psychotherapy (IAFP), Reino Unido

¿Por qué decidió ser psiquiatra?

Desde muy chica, me ha apasionado el tema de la justicia social, y, al terminar la primera especialidad, decidí recibirme de médico para poder tener mayor autonomía e independizarme, teniendo en cuenta esa motivación. Me trasladé a EE.UU., donde, mientras llevaba cursos, pude apreciar de primera mano el tema de la discriminación y los prejuicios de género. Luego me fui a Londres, donde ingresé a trabajar a Portman Clinic, una institución dedicada a la psiquiatría forense, en la cual tuve que trabajar con pacientes que habían cometido crímenes. Trabajé ahí por más de treinta años.

¿Qué la motivó a realizar su investigación sobre las perversiones femeninas?

Cuando estuve trabajando en Portman, al realizar las sesiones de terapia grupal, escuchaba casos de pacientes masculinos que contaban que habían crecido en ambientes hostiles y violentos desde una temprana edad, muchas de esas conductas negativas y traumáticas venían por parte de sus madres. Por otro lado, cuando una de las pocas mujeres que estaba en el grupo intentaba hablar sobre los sentimientos negativos que tenía directamente sobre sus hijos, era inmediatamente callada por los demás. Ellos, los hombres, decían: “Oh no seas tonta, tú eres madre, por supuesto adoras a tu hijo. ¿Cómo vas a odiarlo?”. Es ahí cuando me di cuenta de que era difícil para las mujeres hablar de eso y nadie quería escuchar sobre niños no queridos. Es por ello que yo me interesé en el tema, empecé a escucharlas y a tratar de entenderlas.

¿En qué se diferencian las conductas antisociales masculinas de las femeninas?

Podemos decir que la diferencia que existe entre las conductas antisociales de ambos grupos se basa en la expresión de la violencia. En el caso de los hombres, ellos tienden a violentar algún elemento externo por ejemplo, golpean a alguien o cometen un asesinato. Sin embargo, el caso de las mujeres es distinto, pues esta conducta antisocial se manifiesta con ataques hacia ellas
mismas, como las autolesiones o trastornos alimenticios; dentro de esto también se incluye a sus propios hijos, ya que vienen a ser una extensión de ellas mismas.

¿Este tipo de conductas son un llamado de atención?

Sí, pero va más allá, pues, más que una actitud de llamado de atención, estas personas elaboran una especie de kit de supervivencia que se basa en la ejecución de un acto irracional para que la sociedad los reconozca de manera casi obligatoria. Esta gente se siente desconocida, ignorada totalmente por la sociedad. Ahora, hay que tener presente que existen juicios morales que impiden entender el trasfondo de estas conductas, pues, en realidad,no hay nada irracional, porque se debe tener en cuenta que este comportamiento tiene un antecedente y eso te va a dar la pauta.

Mencionó que, en el caso de las mujeres, a veces estas conductas iban dirigidas hacia los hijos. ¿La maternidad entonces también es parte del problema?

Lo que sucede es que en nuestra sociedad existe una idealización de la maternidad, siempre le atribuyen una connotación positiva, nadie quiere cuestionar eso, desde un primer momento creen que todas las mujeres aspiran a ser madres y no es así. Incluso tengo colegas que, cuando una de sus pacientes sale embarazada, asumen que está mejorando su salud mental. Si analizamos bien la relación que esto tiene con la conducta perversa, puede que ese embarazo sea en realidad un acto de venganza hacia un hombre que ha humillado o dejado a esta mujer.

¿Se puede decir, entonces, que se subestima el poder de la maternidad?

Lo que he podido observar en mi experiencia como terapeuta es que, en el fondo, la figura de la maternidad se relaciona con el empoderamiento. La maternidad tiene un poder enorme, que puede ser utilizado para bien, pero puede tener usos negativos, como la manipulación y el abuso. Existen diversas motivaciones, pero la sociedad no quiere verlas. Todos nos convertimos en conspiradores de esta “fantástica” maternidad y asumimos que las mujeres están preparadas para todo tipo de exigencia.

El Perfil

Nombre: Estela V. Welldon

Nacionalidad: Argentina

Grado académico: Doctora en medicina

Trayectoria: Psiquiatra y psicoterapeuta psicoanalítica, especializada en psicoterapia dinámica de la desviación sexual y la criminalidad. Es presidenta honoraria vitalicia de The International Association for Forensic Psychotherapy (IAFP), miembro del Royal College of Psychiatrists, psiquiatra y psicoterapeuta honoraria de la Tavistock-Portman Clinic. Entre sus publicaciones destacan Mother, Madonna, Whore: The Idealization and Denigration of Motherhood y Playing with Dynamite: A Personal Approach to the Psychoanalytic Understanding of Perversions, Violence, and Criminality.

¿Para que nos visitó?

Evento: Seminario La Naturaleza de la Perversión: Cuerpo, Género e Intervención Clínica Psicoanalítica

Organizadores: Doctorado en Estudios Psicoanalíticos, Maestría en Intervención Clínica Psicoanalítica, Grupo de Investigación en Psicoanálisis