09 de mayo del 2017

“Emmanuel Macron no es un outsider”

Sebastien Adins

Docente del Departamento de Ciencias Sociales

Sebastien Adins, doctor en Ciencias Políticas por la PUCP, analiza el panorama político francés luego de la victoria del candidato de centro, Emmanuel Macron. Con un 66% de votos, Macron se convirtió en el presidente electo de Francia y ha desplazado así a la candidata Marinne Le Pen.

¿Qué significa que dos outsiders se hayan disputado la presidencia?

Podemos hablar de tres tendencias. Primera, los franceses aparentemente no son tan apolíticos. En Francia, no hay obligación para participar en una elección; sin embargo, el 78% sí lo hizo. La segunda es que podemos hablar de una crisis de las fuerzas políticas tradicionales. Desde los años 50, hubo dos principales partidos políticos, centro izquierda con el partido socialista y centro derecha con el UNP (ahora  republicanos). Estos partidos ahora ni siquiera representaron el 30% de los votos. Eso nos da a entender que no hay una población apolítica, pero sí una población descontenta con varias cosas.

¿Cuáles son las principales propuestas de Macron?

Emmanuel Macron se pronuncia muy a favor de la Unión Europea (UE). Propone iniciativas relacionadas con la defensa, además quiere mejorar la imagen de la UE mediante una democratización de esta. Emmanuel Macron, pese a lo que dice, no es un outsider. Trabajó en la Banca Internacional y luego fue ministro de este gobierno. El único punto donde sí es un outsider es en que no cuenta con un partido político establecido. En temas económicos, Macron da a entender que tiene posturas de izquierda y otras que son de la derecha. En el tema de los migrantes, nuevamente muestra ambigüedad. Dice que necesitamos un mejor control de las fronteras, pero, por otro lado, quiere combatir la discriminación en la sociedad francesa. Algunos politólogos franceses llaman a Macron un populista de las élites para dar a entender que no es un outsider, como Trump o incluso como el mismo Frente Nacional (FN), de Marine Le Pen, que nunca ha gobernado.

Como presidente, ¿cuáles son los retos que enfrentará Macron?

Principalmente, está el tema económico. Desde hace al menos quince años, la economía francesa ha sido afectada por una pérdida de competitividad frente a las economías emergentes y del norte de la eurozona. Los intentos por “flexibilizar” el mercado laboral de Sarkozy y Hollande chocaron con la oposición de los sindicatos, actor muy importante en Francia. Por ello, nada garantiza que Macron podrá convencerlos de aceptar las reformas. También existe una crisis profunda en el sector agrario de Francia, un sector más importante en términos relativos que en otras potencias económicas de Europa. Al considerar que las políticas agrarias constituyen una responsabilidad de la UE (y no de los Estados miembros), será difícil resolver este problema. Es preocupante, ya que son los pequeños campesinos empobrecidos y desempleados -del norte y sureste del país- los que forman el principal público electoral del Frente Nacional.

¿Cómo cambia el panorama para los refugiados luego del triunfo de Macron?

Hace dos años más de 1.3 millones de refugiados pidieron asilo en países de la UE, de los cuales menos de 80 mil llegaron a Francia. Estos números han disminuido de modo considerable desde el año pasado. El problema de Francia no es el de los refugiados, sino el fracaso de integrar socioeconómicamente a los ciudadanos franceses de origen árabe y africano. Los nietos de los inmigrantes que llegaron a Francia en los años sesenta no están ni se sientan plenamente integrados en la sociedad y la economía. Hay una crisis del modelo de la sociedad multicultural. Esa es una de las causas de la gran presencia de miles de franceses en grupos islamistas. Resolver este “problema” requiere un cambio de mentalidad. Solo enfrentando este desafío, así como los problemas económicos, se podrá “eliminar” electoralmente al FN. Si Macron no lo logra, el FN no solamente estará en la segunda vuelta de las próximas elecciones, sino que hasta puede ganarlas.

Proyectándonos a las elecciones del parlamento de la Cámara de la Asamblea Nacional, ¿cuál podría ser el resultado y cómo afecta esto a Macron?

Por un lado, varios políticos de centro e izquierda (Macron fue ministro en el gobierno socialista Hollande) han manifestado querer trabajar con el presidente electo. De otro lado, el FN, como tercera fuerza política del país, solo ha ocupado 2 de 577 asientos en la actual Asamblea Nacional. Aunque esta vez podría haber una mayor representación, esta no será abrumadora. Va a ser muy complicado, para “La República en Marcha” (movimiento de Macron), obtener una mayoría en el Parlamento. En este panorama, quedarían dos opciones: una coalición con otras fuerzas del centro o centroizquierda; o una “cohabitation”, figura propia de la política francesa donde el premier y el presidente no pertenecen al mismo partido, lo que complicaría aún más el manejo de Francia.

 

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