09 de abril del 2012

Somos PUCP, seámoslo siempre

La PUCP celebra 95 años al servicio del país. Inspirados en nuestro himno nacional, celebramos el proyecto que el Padre Jorge Dintilhac, SS.CC., y cinco laicos iniciaron en 1917. Hoy, en el 2012, se mantiene su esencia.

Este 2012, la PUCP cumple 95 años. Nos encaminamos al centenario, y podemos sentirnos orgullosos por haber continuado por el rumbo que desde su fundación, en 1917, orienta el auténtico quehacer de nuestra Universidad: ser una institución cuyas guías son la excelencia, el liderazgo, la democracia, los derechos humanos, el desarrollo y la innovación. En estos 95 años, nuestra familia ha crecido considerablemente, pero ha mantenido este espíritu, inspirado en la búsqueda de la verdad, y el diálogo entre la fe y la razón.

En este tiempo, nos hemos convencido de que la labor fundamental de nuestra casa de estudios excede ampliamente la formación de profesionales en el campo académico. Desde sus inicios, es también un lugar de reflexión orientado a contribuir al conocimiento de nuestra realidad y ponerse al servicio del desarrollo de la sociedad peruana. Como expresó el R. P. Felipe Mac Gregor, S. J., rector de 1963 a 1977: “la Universidad Católica es del Perú: sirve a los peruanos en sus necesidades ‘aliviables’ por diversas actividades profesionales, pero sirve, sobre todo, a la otra gran inmensa necesidad de verdad”. Es el amor al prójimo el que nos pone al servicio de la sociedad.

Todos somos PUCP de distinta manera. Pero, más allá de cualquier lindero, esa familia espiritual que nació hace casi un siglo se extiende en las distintas expresiones de nuestra sociedad. Cualquiera que se proponga aportar a los demás, encuentra un espacio en la PUCP. Cualquier inquietud intelectual encuentra en sus aulas, y fuera de ellas, el ambiente propicio para desarrollarse, contrastarse y enriquecerse en un diálogo abierto, tan libre como respetuoso.

El esfuerzo diario de los estudiantes, profesores y trabajadores de nuestra casa es la causa de la actual grandeza de la PUCP. Nuestra Universidad se ha hecho grande, pero no vieja. Acercándose a su primer siglo, evoluciona sin perder su esencia. Como lo expresó Luis Jaime Cisneros, recordado filólogo y querido maestro: “La Universidad no ha claudicado de sus principios, los ha ido recreando, remodelando, actualizando siempre en una sola dirección, que es la del rigor en el estudio, la prosecución de la verdad y la ciencia”.
Recibimos estos 95 años manteniendo nuestro compromiso por hacer una universidad cada vez mejor. En este aniversario, ratificamos los principios que nos inspiran.

El carácter nacional de la PUCP. El aporte de la PUCP al país no tardó en ser reconocido. En 1949, el Estado le confirió la categoría de Universidad Nacional porque destacaba en “la importancia de los estudios superiores y la eficiencia académica”, que “justifican su autonomía”, como otros centros de estudios nacionales. En 1960, la Ley 13417 ratificó el carácter nacional de la PUCP.

¿Qué significa esto? “El parámetro de referencia era la universidad pública porque la única universidad privada era la PUCP”, explica René Ortiz, secretario general de nuestra institución. En efecto, somos la decana de las universidades privadas en el Perú. Nacimos en 1917 como “Universidad Libre”, con intervención de San Marcos para los exámenes y graduación de alumnos. “Darle carácter nacional era liberarla de esa tutela”, señala Ortiz.

Con este reconocimiento, la PUCP adquiere la autonomía que tenían las universidades nacionales en ese momento. Las leyes reconocían el derecho de la Universidad a regirse internamente por sus propias normas. En 1983, la Ley 23733 estandarizó el sistema democrático en el gobierno universitario. La Constitución y las leyes actuales la ratifican.

Pero el carácter nacional de la PUCP no es solo una reglamentación escrita. Es una ley viva, en todo caso. Como universidad peruana, su compromiso con el país se manifiesta principalmente en la formación de los mejores profesionales al servicio de la sociedad.

“Se nos reconoce por la labor que hemos cumplido como universidad, porque hemos formado buenos profesionales. La educación tiene carácter público. La PUCP es reconocida por sus egresados. Está cumpliendo la misión que el país espera al devolverle graduados y titulados que se desenvuelven con solvencia. Muchos ocupan posiciones preeminentes en la actividad pública y la privada”, señala Ortiz. Es decir, benefician al país.

La formación de cuadros docentes es otro aporte importante. Muchos de nuestros egresados contribuyen a la transmisión de conocimientos en diversas instituciones. El reto que ya ha asumido la PUCP es la investigación. La generación de conocimiento aportará al desarrollo del país, como ya se está viendo en diferentes regiones. Nuestra Universidad siempre ha mirado más allá de algunos linderos.

Calificar (No Ratings Yet)

DEJA UN COMENTARIO